Columna Invitada / Abrazos, no aranceles
En campaña, López Obrador prometió acabar con la violencia en México, considerando que era necesario retirar al Ejército en la lucha contra el narcotráfico, pero hizo lo opuesto: Se militarizó el país.
Su idea de la paz la confundió con no represión; pensó que los criminales recapacitarían al no ser atacados por el Estado construyendo entre ellos pactos de no agresión para que así disminuyera la violencia.
La contundente afirmación del presidente Trump de que el gobierno mexicano es aliado del crimen organizado (ya definidos como grupos terroristas) es resultado de esta realidad que se vive en nuestro país.


















