La Espiga / El cambio climático en Mexicali
Nuestro dador de vida social y productiva, el Río Colorado, presenta una afectación severa con el fenómeno conocido como el cambio climático. En este inicio del tercer milenio, los valles y desiertos del Río Colorado ya registran reducciones en los abastos de aguas.
Con la explotación excesiva del caudal de aguas del Río Colorado por parte de centros metropolitanos como Los Ángeles y San Diego en California, se anuncian medidas restrictivas para los diferentes usos de este vital líquido.
En los valles de Imperial y Mexicali las restricciones tendrán efectos directos. En especial los municipios de Playas de Rosarito, Tijuana y Tecate, podrían ver reducidos los aportes de aguas provenientes del Colorado.
En las áreas agrícolas del Valle de Mexicali, el programa de compensaciones monetarias para el descanso de tierras nos muestra cómo las autoridades de Estados Unidos y de México tratan de aliviar el estrés hídrico que se registra actualmente en esta región binacional.
Estas compensaciones para agricultores del Valle de Mexicali por no usar el agua destinada a riegos agrícolas, resultan ser una muestra del tamaño del problema: Si a los agricultores se les paga por no sembrar, el asunto nos debe empezar a preocupar.
Con toda razón los agricultores preguntan: ¿Qué pasa con el dinero que se nos prometió? Estos recursos provenientes del gobierno americano al parecer ya comienzan a llegar a sus destinatarios.
Con la Ley de Aguas Nacionales da inicio un programa de ordenamiento en estos asuntos. Las aguas mexicanas -al ser un recurso básico de la nación- tenemos claro que deben distribuirse de manera coordinada con las autoridades de los tres órdenes de gobierno.
El cambio climático ya redujo en intensidad los ciclos de las nevadas sobre las montañas rocosas, principal fuente de abastecimiento del Río Colorado. Entonces se ocupa partir de una perspectiva binacional en el asunto de la distribución de aguas del Colorado.
















