Los peligros del populismo
Cuauhtémoc López Guzmán
En 2004 escribí un ensayo titulado “El fin del presidencialismo populista”, donde sostenía que el presidente Vicente Fox no contaba con los activos institucionales formales e informales para cumplir con las superofertas que realizó en campaña.
En cambio, en la época de hegemonía priista el presidente no contaba con límites institucionales, pues el PRI lograba la mayoría legislativa en ambas cámaras, (gobierno unificado) en los Congresos locales, las gubernaturas y las alcaldías eran del mismo signo político.
Por primera vez el presidente Fox era contenido por la democracia, la tan anhelada democracia que exigían los panistas; es decir, por la efectiva vigencia de la división de poderes, (gobiernos divididos) el pluripartidismo y el federalismo.
En octubre del año pasado asistí al XI Congreso Internacional de Ciencia Política en Guadalajara Jalisco. Participamos ponentes mexicanos, europeos, latinoamericanos y norteamericanos. El tema central fue la erosión de la democracia en muchos países del mundo por el resurgimiento del populismo.
Yo presenté la conferencia “Los peligros del populismo”, donde abordé cuatro perspectivas: En la primera señalé que el presidencialismo y el populismo son una combinación peligrosa, ya que el juego de suma cero provoca tensión y conflictos entre poderes y de tipo electoral.

















