“La verdad es que se tiene que estudiar, porque tenemos la salud de alguien en nuestras manos y a veces se les olvida, así que en cuestión de sanidad e higiene, química, microbiología de los alimentos, cómo manejar temperaturas y equipos”.
“Vamos a buscar que reciban capacitaciones y certificaciones, puedan acudir y crecer, aprender a trabajar bajo presión, a seguir jerarquías y lineamientos y tratar de modificar las ideas de grandes restauranteros, pero con ideas nuevas”.
La capital de la transformación mantiene una economía familiar sana, según datos oficiales las ventas de los pequeños y medianos comerciantes aumentaron 4.5% respecto al año anterior