lavozdelafrontera
Locallunes, 20 de octubre de 2025

Chefs deben de ofrecer experiencias, no solo comida

Es una profesión difícil en la que se necesita mucha paciencia y disciplina señala Salvador Riebeling 

Síguenos en:whatsappgoogle

Mariela Tapia

Salvador Riebeling García es un empresario y chef que decidió dedicarse a la gastronomía gracias a que creció en una familia donde la cocina era de lo más importante. Ahora es propietario de un restaurante y además es responsable de la cocina, en donde destaca que hay que ofrecer experiencias a los comensales, más que una simple comida.

Salvador prácticamente inició su carrera como cocinero desde los 15 años, cuando un amigo le invitó a trabajar en su proyecto como taquero para eventos privados.

Recordó que de manera inicial, la invitación puede que haya sido en broma, sin embargo, decidió aceptar, al tener el gusto por los asados y la comida en general.

Recordó que de niño, siempre estuvo con su madre y su abuela, quienes le inculcaron el gusto por el buen comer.

“Una vez, mi abuela haciendo mole me dijo, ¿qué le falta, estaba muy colorado (el platillo). Lo probé y le dije que hacía falta el chocolate, se le olvidó porque ya estaba mayor”, recuerda.

Aunque es una profesión difícil, mencionó que lo que más ha disfrutado a lo largo de su trayectoria, es vivir de primera mano que con la gastronomía se pueden tocar emociones.

El conocimiento es gradual

Cuestionado sobre la profesión, el propietario del restaurante Origen Café mencionó que sobre todo en este entorno laboral, se debe de buscar la capacitación y actualización constante, por lo que alguien que desea dedicarse a la gastronomía no debe de quedarse únicamente con lo que le enseñaron en la escuela.

En su caso, cuando estuvo a punto de entrar en la universidad, su primera opción había sido estudiar Odontología, pero al no haber quedado entre los seleccionados, optó por estudiar Gastronomía, por lo que se mudó a Guadalajara, Jalisco, para inscribirse al Colegio Gastronómico Internacional.

Ahí, reconoció que no se adaptó rápidamente, pues no estaba acostumbrado a estar lejos de sus seres queridos, ni de esta ciudad fronteriza.

Durante los primeros cuatrimestres, la planta docente que le impartía clases lo observaron indeciso y con una resistencia a adaptarse, lo cual cambió gracias a una maestra que le impartió la clase de Gastronomía Universal, quien le ayudó a abrazar la profesión.

A los que desean dedicarse a la gastronomía e incluso a iniciar su propio negocio, les recomendó tener mucha paciencia y nunca dejar de aprender, pues se batalla con los empleados, con los proveedores y a veces hasta con los clientes. 

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias