El Retiro: Mario Valdés Hernández
Tras años de trabajo, dedicación y esfuerzo, inicia una nueva etapa de vida, en la que estará aún más cerca de su familia y seres queridos.
Érika Gallego
“Hace dos años tenía la intención de cambiar de aires y descansar, me pidieron que esperara y esperé dos años; ya es el momento estoy listo y mi familia más que contenta”.
En medio de las emociones encontradas que genera desprenderse del sitio que fungió como un segundo hogar, encontró el momento justo para voltear hacia atrás y compartir parte de sus memorias en esta casa editorial.
EL INICIO
La historia entre Mario Valdés y OEM comenzó a escribirse en 1971 cuando por invitación del periodista Jesús Blancornelas, entonces director de LA VOZ DE LA FRONTERA, asumió la gerencia del diario mexicalense.
“Blancornelas me llamó, me dijo tengo un problema y necesito un estudio de tiempos y movimientos en el área de publicidad.
En ese tiempo no tenía gerente, acepté hacer el estudio y a las dos semanas me ofreció la gerencia; me presentó con el licenciado Ignacio A. Guajardo, quien me confirmó y desde entonces aquí estoy”.
Tiempo después Jorge Davó Lozano suplió a Jesús Blancornelas en la dirección de este diario, por lo que el aún gerente Valdés Hernandez presentó su renuncia, aunque se quedó a apoyar en el proceso de transición, estadía que se prolongó por 46 años.
Lo que buscaba era autonomía para poder desarrollar plenamente sus labores en la gerencia y asegurar así una sana administración, propuesta que fue bien entendida por Don Mario, iniciando ahí un trabajo en equipo que los llevó a alcanzar las metas planteadas.
“A los cuatro años me llamó y me dijo voy a desaparecer las regionales, no me funcionaron, nadie hizo nada más que tú y entonces me quedé a cargo de Mazatlán, Hermosillo, La Paz, Tijuana, San Luis, Mexicali”.
La tarea era dirigir y mantener la operación de estos periódicos, cada uno con características y dinámicas distintas en base a la demanda de una diversidad de lectores.
EVOLUCIÓN
Tras un camino recorrido por más de 40 años desde la dirección regional, Valdés Hernández puede dar testimonio puntual de la evolución de la prensa escrita desde el proceso de producción hasta la forma en que la información llega e impacta al lector.
En los inicios en la impresión de LA VOZ DE LA FRONTERA, recuerda, se trabajaba con teletipos, máquinas que permitían formar el texto en placas que eran fotografiadas para luego imprimirse.
“Después vinieron las Friden que perforaban cintas, un sistema nuevo; siempre fuimos teniendo lo mejor, en eso no escatimábamos, se iba comprando lo que iba saliendo, así le gustaba a Don Mario”.
“Francisco es una persona sumamente sencilla, agradable y de buen trato, tenemos contacto frecuentemente y él personalmente está al tanto de cada uno de los diarios, tal como lo hacía su abuelo”.
LA VOZ, UN CARIÑO ESPECIAL
Aunque sobre sus hombros estuvo la responsabilidad de ocho diarios, en el corazón de Mario Valdés LA VOZ DE LA FRONTERA ocupa un sitio sumamente especial, aunado a su amor por Mexicali. “Es mi hogar, pasé más horas aquí que en mi casa”.
Su estadía en esta casa editorial le permitió trabajar con casi todos los directores que han estado a cargo de LA VOZ DE LA FRONTERA.
“Teníamos seis unidades de prensa que podían fallar en la noche, tenías que venir y hacer salir el periódico; como bombero debía estar listo para salir en cualquier momento.
EL RETIRO
Sin embargo, refiere irse contento, satisfecho y con la amistad de quienes lo acompañaron a lo largo del trayecto. “Me voy satisfecho, contento con todo el apoyo que me dio OEM”.
























