"Tenemos muchas lagunas aisladas todavía en diferentes puntos de la ciudad y hay zonas que nos da un poco más de batalla, sobre todo en la zona de la Compuertas", expresó.
Actualmente los capibaras tienen una relación más estable con sus médicos veterinarios así como con los visitantes, quienes pueden alimentarlos arrojandoles comida especial de una máquina dispensadora
A pesar de que ya está listo el reglamento han tardado meses para concluir con la primera fase, que es el proceso de socialización con las Asociaciones de Residentes del estado