“Hicimos un estudio en mil 500 perros y encontramos un 12% de positividad en callejeros y en los de casa un 6% de ceropositividad; el perro actúa como centinela y seguramente en humanos también está el problema”.
“Nuestra teoría es que tiene diferencias porque se manifiesta de manera diferente y con una mortalidad mucho mayor además de la posibilidad de que haya coinfecciones”.
“A una garrapata hay que verla como si fuera una serpiente venenosa y hacer algo, no acostumbrarse a ella”.
“La intención es seguir colaborando y establecer programas de prevención adecuados, el gremio veterinario ha apoyado en la toma de muestras y la aplicación de los programas de prevención”, destacó Tinoco Gracia.
La capital de la transformación mantiene una economía familiar sana, según datos oficiales las ventas de los pequeños y medianos comerciantes aumentaron 4.5% respecto al año anterior