Mexicali no olvida el 4 de abril del 2010
El entonces gobierno estatal rechazó la ayuda federal por no considerar que los daños no fueron tan graves
Alejandro Domínguez / La Voz de la Frontera
El 4 de abril del 2010 era un día normal, era Domingo de Pascua; los vacacionistas regresaban de San Felipe para al día siguiente retornar a sus actividades habituales cuando a las 15:40 horas se empezó a mover la tierra.
Parecía un temblor de los acostumbrados, sin embargo fue mucho más intenso y más largo de lo esperado. Ese día se registraron más movimientos telúricos; los servicios de luz, agua y telecomunicaciones dejaron de funcionar.
La única forma de comunicación con el exterior era la unidad C3, así como algunas radiodifusoras que pudieron seguir trabajando gracias a los generadores de energía a base de gasolina, las cuales pedían a las personas que mantuvieran la calma.
La primera información empezó a fluir: El terremoto fue de 7.2 grados Richter, más fuerte que el de Haití. Se habían reportado dos fallecidos, a uno le cayó una barda encima y una más fue atropellada.
La energía eléctrica fue estableciéndose paulatinamente en la ciudad.
¿NI TAN DEVASTADOR?
El presidente Felipe Calderón hizo una rápida visita a Mexicali para conocer la situación, prometió un hospital nuevo para Mexicali, pero únicamente se demolieron dos pisos al Hospital General.
El gobernador Osuna Millán rechazó la ayuda gubernamental, ya que consideró en ese momento que no había sido tan devastador.
EL TERREMOTO
El 4 de abril del 2010, el Servicio Sismológico Nacional registró un sismo de magnitud 7.2. El epicentro se ubicó a una profundidad de 17 kilómetros al Oeste Suroeste de Guadalupe Victoria y 47 kilómetros al Sur Sureste de Mexicali.




























