Localmartes, 1 de noviembre de 2016
Perviven tradiciones de México y EU
Conmemoran el "Día de Brujas", sin olvidar el Día de Muertos
Mayte López

El mejor disfraz del "Día de Brujas" se lo anota aquel que sin duda alguna está dispuesto a invertir tiempo y una cantidad considerable de efectivo pues para vestirse de súper héroe, princesa, calabaza, monstruo, calavera, diablo o de cualquier otro personaje, debe tener solvencia económica.
Y es que salir a las calles a pedir “dulce o truco” como lo indica la tradición estadounidense que se celebra el 31 de octubre de cada año, no es una tarea fácil, pues ya los niños, jóvenes y hasta los adultos se esmeran al escoger el atuendo con el que se disfrazarán esta fecha que ya ha sido adoptada por los mexicanos.
Ivón García, madre de familia de tres niñas, manifestó que para disfrazar de la mujer del Capitán América a una de sus pequeñas de nombre Karen, debió desembolsar 50 dólares de su cuenta, mientras para disfrazar de “Batichica” a la menor Sophia, tuvo que pagar otros 28 “billetes verdes”.
La joven madre que funge como ama de casa anotó que de haber optado por convertirse en algún personaje la noche de Halloween tanto su esposo como ella, el gasto hubiese sido aún mayor sumando por lo menos otros 130 dólares a los 78 que ya habían invertido en los vestuarios de sus retoños.
Tradición mexicana Asimismo, destacó que el gasto por concepto del Día de Muertos no se queda tan alejado del ya mencionado, pues en flores naturales para sus familiares difuntos a quienes también celebran se lleva más allá de los 1 mil pesos, más la inversión en velas, la limpieza de la tumba y los productos que puedan consumir.
Por su parte, Diana Barajas Sañudo explicó que su pequeño hijo varón este año optó por un vestuario de un personaje de caricatura llamado “Goku”, traje por la que debió pagar 43 dólares, cantidad de efectivo a la que suma entre 300 ó 400 pesos en dulces para darles a aquellos infantes que llegaron a pedir a su hogar.
“También festejamos a los Santos Difuntos, este año hicimos un altar en maqueta para la escuela y gastamos unos 500 pesos, además de que mi hijo tiene que disfrazarse de Catrín para el Día de Muertos, pues a eso súmenle unos 400 pesos más”, declaró Barajas Sañudo. Festival en Calexico Apenas cruzando los límites fronterizos entre Mexicali y Calexico, las calles Rockwood y First se vistieron de la fiesta de Brujas, pues los últimos disfraces de todo tipo de personajes yacían en exhibición y oferta en los locales comerciales ubicados al pasar “el cerco”.
Y es que la ciudad colindante de esta capital, pero en Estados Unidos desde las 14:00 y hasta las 20:00 horas tendría un magno Carnaval de Halloween, donde se premiaría al mejor disfraz, estaría presente la casa del terror, brincolinas, gastronomía, dulces, música y diversión.
Princesas, piratas, chefs, brujas y demás caracterizaciones se dejaron ver desde temprana hora en Calexico, deambulando sobre las principales avenidas de la zona comúnmente conocida como el “Downtown”, en donde los empleados de los locales también mostraron sus mejores atuendos en alusión al Halloween.
Misa para los difuntos Tres generaciones son las que se han encargado de cuidar y administrar el Panteón Municipal 1, situado sobre bulevar Adolfo López Mateos, que hoy en día está a cargo de Gabriel Estrada Hernández, uno de los integrantes de este núcleo que desde los inicios de esta camposanto se han dado a la tarea de vigilar el orden del lugar.
El administrador aprovechó la ocasión para invitar a la población cachanilla a acudir mañana en punto de las 10:00 horas a la misa de Acción de Gracias, que tendrá como sede la entrada principal de este cementerio, ceremonia que será ofrecida en nombre de los cerca de 6 mil difuntos que están sepultados en el mismo.
Refirió que esta misa ya es tradición para uno de los panteones más antiguos de Mexicali, por lo que esperan cientos de ciudadanos se presentaran a ésta, además recapituló que el Día de Muertos aún tiene esa preferencia que lleva consigo un sentimentalismo por parte de los mexicanos.
Subrayó que su abuelo Rito Estrada Flores, su padre Guillermo Estrada Manríquez y él, son las tres generaciones que han cuidado el camposanto en mención siempre buscando mejoras en materia de infraestructura y embellecimiento, en un área donde desde 1919 descansan 30 de sus familiares, japoneses, el ex gobernador Esteban Cantú y el propio fundador, Francisco Bojórquez.
“Sabemos que hay como 6 mil muertos que descansan aquí entre ellos chinos y japoneses, terrenos disponibles nuevos para ocupar ya no hay, lo que se hace es que hay tumbas familiares donde aún hay espacios para entierro y son los que se utilizan”, añadió Estrada Hernández.