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Análisislunes, 23 de abril de 2018

RÍO REVUELTO

Otro acribillado, ¿Cuántos van?

Los que vayan, ha de decir el sr. presidente municipal, Enrique Reina Lizárraga; yo trabajo únicamente de 8 a 3 de la tarde. Si cuando le hacía al loco “todo el día” no me interesaba, ahora que cambien mi horario y que estoy a punto de irme MENOS.

En esos momentos la ciudad pasó a ser rehén de la DELINCUENCIA. SLRC desde entonces es la base para las operaciones del crimen organizado. ¡Corríjanme don Enrique y Leonardito si estoy equivocado! Salud…

¡QUE QUEDE CLARO! En rigor, un servidor público es “un bien público”. Por tanto, el potencial daño a ese bien público -por enfermedad- debe ser publicitado para el conocimiento del ciudadano que en una democracia representativa como la nuestra lo exige.

De esa manera, difundir la enfermedad física o mental de un candidato -o como en este caso Presidencia Municipal y legislaturas, así como las implicaciones en su desempeño-, no son un derecho periodístico o mediático, sino una exigencia social.

Es decir, el interés público prevalece sobre el derecho a la privacidad de aquel ciudadano que se desempeña como candidato o Presidente Municipal en funciones… Salud… Salud…

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

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