diariodelsur
Análisislunes, 28 de mayo de 2018

El chilangazo

-Necesito que desalojen lo más rápido posible el teatro.

-Pero yo tengo alquilado el teatro, tengo la factura de que pague para el día de hoy- le dije.

-Yo no sé, pero necesito que desalojen.

Yo me sentía como víctima del desalojo de una casa en alquiler. Ahora sé lo que se siente. Siguió peleando. Me increpa:

-Necesito que salgan.

-Pero yo pagué para mi evento (el Pakal). Sé que su obra se estrena el próximo jueves. Así me lo hizo saber el administrador.

-Yo pagué por temporada de mes y medio.

Está bien, salimos cinco minutos antes de las ocho y media.

-No, deben salir antes.

-Le parece bien a las ocho y cuarto.

-Pero a las ocho y cuarto en punto y punto. Me lo promete -y se me quedó viendo con ojos de cuchillo-. ¡Qué horror!

Se llevó a cabo la entrega del Pakal con nerviosismo. Se atentó de alguna manera en contra del Pakal. Esta mujer dio el chilangazo y se fue con todo. Increíble pero cierto.

Carmen fue a preguntar al que cuida el estacionamiento del teatro si había visto salir las flores. Y el cuidador dijo que no. Eran muchas, pero muchas rosas. Dijo el Dr. Eddie Alfaro Coutiño -uno de los premiados- que eran como dos mil rosas rojas. Qué tal.

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