Joyas chiapanecas | Gema, la millonaria
Después de haberlo deseado intensamente, a Gema no le costó mucho trabajo adaptarse a la vida de millonaria que había adquirido al casarse con su ex jefe, uno de los hombres más ricos de la Costa Chiapaneca, después de que éste enviudara súbitamente.
Lo primero que hizo fue parir un par de veces para tener dos poderosas armas para pelear por la fortuna de su marido en contra de las hijas del primer matrimonio del hombre en caso de que éstas quisieran desposeerla.
A ella no le importó que las malcriadas adolescentes estuvieran en contra de su boda pues sabía que tenía muy bien controlado al padre, ya que el viejo estaba obsesionado con su cuerpo.
Empezó por instalarse en la casa que había habitado su esposo con su primera familia, lo que indignó a las hijas mayores del hombre, que prefirieron irse a vivir con sus abuelos maternos a Tuxtla Gutiérrez, en donde eran chicas de sociedad muy bien relacionadas.
Gema hizo remodelaciones a la solariega residencia, ubicada en el corazón de Tapachula, y cambió toda la decoración, además de guardar todos los retratos y recuerdos de la primera esposa.
Despidió a la servidumbre y contrató gente de su confianza para que la atendiera como reina, como dueña y señora de aquel palacete.
No le importó que las señoras de la alta sociedad le hicieran el vacío social, pues para eso tenía amigas igual de arribistas que ella, con las que iba a lucirse al Country Club y a los restaurantes de moda.
Correo: santapiedra@gmail.com













