Análisislunes, 9 de marzo de 2026
Paradigmas / Responsabilidad social
vicente.castro@unach.mx
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En ocasiones anteriores he sido crítico de autoridades municipales, estatales y federales en materia ambiental, y aunque lo he mencionado, es necesario e importante ser claros en lo que a la participación ciudadana corresponde. Una definición dada por la inteligencia artificial dice que la responsabilidad social (RS) se refiere a “el compromiso, obligación o deber ético y voluntario de individuos, organizaciones y empresas de actuar en beneficio de la sociedad, el medio ambiente y su entorno en general”, la pregunta entonces es ¿estamos los tapachultecos cumpliendo con nuestra responsabilidad social”, tristemente mi apreciación es no, al menos en materia de conservación de la biodiversidad, contaminación y cambio climático (calentamiento local) no.
Actualmente en Tapachula tenemos los cuatro ríos que atraviesan la ciudad (Coatán, Coatancito, Texcuyuapan y Cahoacán) totalmente contaminados, principalmente, por bacterias coliformes producto del vertimiento de las aguas negras a sus cauces, esto representa un serio riesgo a la salud de los tapachultecos, además que existe contaminación física y química. En este caso, vale la pena mencionar el gran esfuerzo que hace el grupo “Amigos del río Texcuyuapan Tapachula”, quienes promueven un proyecto que busca la recuperación del río y hacer un espacio agradable y verde el paso del río por la ciudad; sin embargo, la meta aún está muy lejana de lograrse, pero mi reconocimiento a su esfuerzo y un sincero deseo de éxito para que alcancen su meta y más. Ojalá surjan movimientos similares para los otros tres ríos que atraviesan nuestra ciudad.
Otro grave problema de contaminación en Tapachula ha sido el basurero municipal. Esta grave contingencia que aún persiste y afecta a todos, principalmente a niños y ancianos, si bien parece que la autoridad ha comenzado a atender el problema, resulta necesario e imprescindible que exista acceso y transparencia tanto al proyecto como al desarrollo de este, fomentando la responsabilidad gubernamental como la responsabilidad social. Los ciudadanos tenemos el derecho y obligación de observar y, en su caso, denunciar o reconocer el actuar de la autoridad municipal.
En materia de biodiversidad, los ciudadanos siempre comentamos y criticamos el que las autoridades de los tres niveles de gobierno no protegen de manera efectiva y funcional la biodiversidad a través del cuidado de nuestras áreas naturales protegidas (ANPs). Es necesario que además de criticar a la autoridad, los ciudadanos participemos activamente en la conservación de nuestra diversidad biológica, esto a través de denuncias por escrito o en línea ante la autoridad competente por ilícitos en ANPs, comercio de vida silvestre y/o destrucción (invasión, quemas y otros. También es responsabilidad nuestra, cuidar nuestra biodiversidad, después no nos quejemos del planeta que le estamos dejando a las futuras generaciones, si nuestra apatía e indiferencia es fuerte y persistente.
En cuanto al cambio climático, particularmente al calentamiento local, la información con la que se cuenta es contundente en cuanto a que nuestro municipio se calienta aceleradamente, y desafortunadamente parece que Tapachula aún no cuenta con un programa de acción climática municipal (ojalá me equivoque), y si bien Chiapas actualizó en el 2022 el programa estatal, lo cierto es que las acciones no son conocidas o no son divulgadas de forma adecuada. Sin embargo, las diversas acciones para contribuir a un clima más estable es en su inmenso peso responsabilidad ciudadana, pues somo nosotros los que, en nuestra actitud diaria, altamente consumista y hasta irresponsable, además de la nula acción de gobierno para atender la actitud ciudadana, más aportamos al cambio climático. Requerimos urgentemente informarnos y actuar de forma constante, responsable e intensa para mitigar el calentamiento local, recordemos que también somos responsables.
Urge asumir la RS como un estilo de vida diaria y no como una moda pasajera, ya que como se define al inicio es “compromiso, obligación o deber ético y voluntario de individuos, organizaciones y empresas de actuar en beneficio de la sociedad, el medio ambiente y su entorno en general”.