7 recomendaciones para comprar pescado fresco
Elegir un buen pescado o marisco es de suma importancia para evitar enfermedades, ya que nadie quiere enfermarse del estómago debido a comida en mal estado, especialmente en estas fechas
Beriah Jiménez / Diario del Sur
1. Observa los ojos: Los ojos del pescado deben ser claros, brillantes y salientes. Evita aquellos con ojos opacos o hundidos, ya que podrían indicar que el pescado no está fresco.
2. Verifica las branquias: Las branquias del pescado fresco deben ser de un color rojo brillante o rosado. Evita aquellos con branquias de color marrón o gris, ya que podrían ser un signo de deterioro.
3. Olfatea: El pescado fresco debe oler a mar fresco, no a pescado pasado o a amoníaco. Confía en tu nariz y evita aquellos con un olor desagradable.
5. Consulta al pescadero: No dudes en preguntar al pescadero sobre la procedencia del pescado, cómo fue almacenado y cuándo fue capturado. Un pescadero confiable estará encantado de brindarte esta información.
6. Compra en lugares confiables: Prefiere comprar pescado fresco en mercados o pescaderías de confianza, donde la rotación de productos sea alta y se garantice la frescura.
7. Almacena correctamente: Una vez en casa, asegúrate de almacenar el pescado fresco en el refrigerador y consumirlo dentro de uno o dos días para disfrutar de su máximo sabor y frescura.
¿Cómo seleccionar los mariscos?
Para el caso de los camarones, la cabeza del crustáceo debe presentar un aspecto translúcido y el resto del cuerpo no debe tener manchas oscuras, la carne debe estar firme y el caparazón tiene que ser resistente y brillante.
Para los ostiones, mejillones y almejas frescas, la concha debe estar cerrada, pero si está ligeramente abierta, esta debe cerrarse al tocarla. El líquido que poseen debe ser abundante y de color claro.
La frescura de los calamares y pulpos se nota en su carne firme y un color entre blanco nacarado y blanco rosado, además de que tienen que presentar un ligero brillo.





























