FIRME. Luis Humberto Fernández es el más moderado de Morena, o dicho de otro modo, el menos peleonero de los que aspiran a ser candidato de la 4T a gobernador, y está más activo que nunca. Todas las semanas recorre el estado y va ganando liderazgo interno sin recurrir a gritos, “grillas” ni bloqueos de calles, como en cambio sí hacen sus compañeros. Y viene a cuento porque esa forma de trabajo del diputado federal le genera simpatías incluso fuera de su partido.
¿SE VALE? Por ejemplo, la simpatía por el morenista logró acabar con la fuerte enemistad entre la secretaria estatal de Educación, Martha Soto, y la coordinadora de USEBEQ, la aguerrida Irene Quintanar, quienes ya fueron juntas y también por separado a reuniones con Luis Humberto Fernández. Ambas tienen su corazoncito latiendo rumbo al 2027, pero el sistema de castas del PAN les resta posibilidades.
EXTINCIÓN. Hablando de desilusión, la lideresa priista Abigail Arredondo pierde la poca presencia que tenía con su partido, que ya no convoca a ruedas de prensa ni participa de la agenda local. Es el reflejo del otrora “partidazo” perdido en la neblina de lo irrelevante.