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El video de la riña entre estudiantes de secundaria en la comunidad de La Valla, en San Juan del Río, vuelve a poner sobre la mesa un problema indignante: la violencia entre adolescentes; la diferencia es que ahora casi todo queda grabado en teléfonos móviles y se difunde en redes sociales en cuestión de minutos. Lo que antes ocurría en el patio, en la salida de la escuela o en la esquina del barrio, hoy se convierte en un contenido que circula públicamente y expone a los involucrados.
La coordinadora general de Usebeq, Irene Quintanar Mejía, informó que se citó a los padres de familia y que se activaron mecanismos de mediación; la autoridad educativa insiste en un enfoque formativo más que sancionador y en la necesidad de escuchar a los estudiantes para entender el origen del conflicto. La violencia es el reflejo de tensiones sociales, de entornos familiares complejos, de falta de habilidades para manejar emociones y conflictos, y también de una cultura digital que premia con seguidores la exposición y el espectáculo.
Los teléfonos móviles cambiaron la forma en que se observa el fenómeno. Hoy cualquier altercado puede ser grabado desde varios ángulos y difundido sin contexto. Eso genera una presión pública inmediata sobre autoridades, maestros y familias. Pero también coloca a los adolescentes en una vitrina que puede perseguirlos durante años.
En Querétaro, como en muchas otras entidades, las autoridades educativas insisten en que no existe un registro de riñas recurrentes. Sin embargo, la percepción social cambia cuando los hechos quedan documentados en video. La sensación de que la violencia escolar crece está relacionada, en buena medida, con la visibilidad que ahora tiene.
El episodio ocurrido en La Valla es lamentable, pero también es un recordatorio de la realidad que enfrentan muchas escuelas; cuando eso ocurre, el problema deja de ser sólo escolar para convertirse en un asunto público. Ese es el nuevo escenario en el que se tendrá que trabajar.
La llegada de Adolfo Ríos Jr. como delegado en Félix Osores pondrá a prueba a un perfil joven en la delegación más poblada del municipio de Querétaro, es ahí donde se concentran demandas diarias de servicios, seguridad y gestión social. Se espera es operación política efectiva y resultados visibles en poco tiempo, porque en esa zona la gente mide a sus autoridades por lo que resuelven.