MONINA. Al ritmo de “Songo le dio a Borondongo…”, el partido Morena parece aquella canción de la Matancera. Porque también “Borondongo le dio a Bernabé…”, aunque el mismo “Bernabé le pegó a Muchilanga” y luego “le echó a Burundanga” que a todos “les hincha los pies” rumbo al 2027.
ABAMBELÉ… Así, de cabeza, está la 4T queretana con el pleito que comenzó Sinuhé Piedragil, acusando por falta de apoyo a los “gilbertistas”, quienes a su vez devolvieron el guamazo vía Eric Salas con críticas a Luis Humberto Fernández por faltista, luego Ulises Gómez señaló a su lideresa Gisela Sánchez por alentar la división interna y el propio Gilberto Herrera peleando con CATEM, la central obrera “hermana” que en respuesta lo denunciará por daño moral, mientras Santiago Nieto un día dice que se va y al otro que se queda porque quiere ser gobernador, pero no se anima, “Abambelé practica el amor…” y todo sin salir del mismo partido.
FUCHILANGA. El PAN no está mejor, pero en su vida interna sucede todo lo contrario que en Morena: o sea, ahí no pasa nada porque los tienen pasmados la incertidumbre, el desorden y las castas. Por eso muchos ya voltean a MC, especialmente en San Juan del Río.