CENSURA. Como dice una cosa, hace otra el alcalde de Tequisquiapan, Héctor Magaña. Afirma que dialoga con los ejidatarios de Estación Bernal que le reclaman sus terrenos, pero al saber que los entrevistarán prefirió cancelar un permiso ya otorgado para un control remoto del noticiario de Rafael Pinzón Galván en ADN Radio, desde el Jardín Principal del pueblo mágico. Ni tan “progre” ni tan demócrata el alcalde morenista y ex del PRI.
AUTORITARIO. Por orden de Héctor Magaña, el vocero municipal Noé Sanz negó el permiso por “cuestionamiento de mis jefes”. Ya con mucha autoestima, dispuso que “para la próxima vez que quieran venir, con todo gusto planeamos el contenido (del noticiario)”. Según Sanz, “así no nos afectamos…”. Pero como el periodista no sólo va a donde lo invitan, sino a donde debe estar, mañana Rafael Pinzón igual trasmitirá desde Tequis, a ver si el morenista consentido del PAN lo manda a detener.
TARDE. Vaya capacidad de reacción y oportunidad del dirigente estatal del PAN, Martín Arango, quien sale una semana después de la balacera en Corregidora a dar su “apoyo” y de paso a revivir la discusión. No me ayudes compadre, le gritaron desde Corregidora.