Celebración de mineros… sin mina
Los días desde la anterior fiesta, que se realizó hace un año, han cambiado
Miriam Martínez
Los días desde la anterior fiesta, que se realizó hace un año, han cambiado. Pasaron casi 10 meses y nada tiene el mismo aroma en el Maconí actual, un pueblo que vive y persiste de la minería pero que con el cierre de La Negra se ha venido abajo.
Estoy de nuevo en este pueblo, perteneciente a la última localidad del municipio de Cadereyta, con la cámara en mano, mientras el sol aún brilla en los inmensos cerros que la rodean.
Para Maconí es la fiesta más esperada del año en la que, aunque no hay un código de vestimenta, los vestidos largos, tacones, camisas de vestir y tejanas se hacen presentes.
Una fiesta de mineros en la que todo el pueblo, sus alrededores y hasta gente de fuera, año con año asistían. Eran más de dos mil personas las que se reunían, este año tan solo 200 personas.
Este año, todo fue distinto, hasta pensaba se cancelaría el festejo pero no, son y siguen siendo los mineros en espera de que reabran su mina. A pesar de las decadencias que han vivido los últimos meses, el festejo se hizo.




























