Vuelven panteones a la normalidad
Flores marchitas, velas apagadas y mucho silencio se observa en las tumbas del cementerio después de la celebración de Día de Muertos
David Álvarez / Diario de Querétaro
Tres días después de la fiesta, los muertos vuelven a descansar en paz, y los panteones regresan a su rutina habitual: silenciosos, solitarios y con flores marchitas adornando las tumbas.
“Esperamos unos 15 días a que las flores se sequen bien. Hay quienes pagan para que se rieguen, pero después de este tiempo, retiramos todo lo que queda marchito", explicó.
El Día de Muertos transforma los panteones en espacios llenos de vida, pero una vez que las festividades concluyen, la calma y el abandono vuelven a dominar el ambiente.
A medida que los trabajadores se encargan de devolver el orden a los cementerios, las tumbas nuevamente quedan sin visitantes, esperando hasta el próximo año cuando vuelvan las ofrendas y los recuerdos.




























