Las palomas
La vida de las palomas está ligada desde hace al menos 10 mil años a la humanidad; se cree que fue en Mesopotamia cuando se inició su domesticación, primero como fuente de alimento y, después, al ver su gran capacidad de orientación, como mensajeras.
Las palomas ahora hacen sus nidos en cornisas, esquinas de ventanas, en postes de luz, en antenas de televisión, donde pueden, donde las dejan, cargando a cuestas el mito de sus temibles enfermedades que pueden contagiar.
Ante este panorama, qué necesario es pensar distinto, pensar decolonial; pensar desde la ternura, desde los afectos; pensar desde el antiespecismo, desde la ecoconciencia.
Urge reaprender lo que pensamos, reaprender cómo nos relacionamos, cómo sentimos, cómo deseamos; y llegar ahí desde la reflexión crítica y radical de quienes hemos sido como humanidad.
Ojalá las palomas pudieran dejar de merodear por las calles de una ciudad que las desprecia, y ser libres.
¿O usted qué opina?
csanchez@diariodexalapa.com.mx














