Otro error garrafal de Jorge Winckler
El pasado miércoles 12 de este mes alrededor de las 20:00 horas, fue secuestrada Leslie, una joven estudiante de medicina de la Universidad Cristóbal Colón.
Un video muestra la manera en que la joven fue privada de su libertad y subida por la fuerza a un auto donde escaparon los plagiarios.
Este martes en la madrugada, Leslie fue rescatada por elementos de la policía ministerial que detuvieron a cuatro presuntos secuestradores, entre ellos al exnovio de la víctima. Sus nombres son Jonathan, José, una mujer llamada Isaura y Jairo, presunto exnovio de Leslie.
Para colmo, un diario del puerto de Veracruz dio a conocer las fotografías de los acusados con sus nombres y el rostro descubierto, lo que constituye una violación flagrante de la ley.
Esa foto tuvo que salir forzosamente de la FGE y alguien debió ordenar que la mandaran al medio de información, lo que es otra falta grave.
Alguien debería decirle al Fiscal que si antes era común presentar a los supuestos delincuentes ante los fotógrafos e incluso podían contestar preguntas de los reporteros, ahora ya no es así.
Lo que cometió Winckler es un delito que debería pagarlo él y no la joven agraviada ni sus familiares, que al saber que los presuntos secuestradores pueden ser puestos en libertad, estarán pagando con su zozobra y angustia una culpa que no tienen.
Y al referirse a las barrabasadas de Jorge Winckler y la FGE comentó que es triste que una investigación se venga abajo por funcionarios como Winckler, que al estar ávidos de dar buenas noticias cometen errores garrafales.
“Nos da mucho coraje a todos los ciudadanos veracruzanos que se cometan errores y que se dé la oportunidad y la posibilidad de que los que cometieron el delito, puedan obtener su libertad por una violación del proceso”, dijo el ex funcionario.
Y sí, da mucho coraje y esto provoca frustración. Pero qué se puede esperar con el Fiscal que tenemos.












