La impunidad cambió de partido
También cuenta la vez en que el chamaco atropelló y mató a una anciana que se le atravesó en el camino y por supuesto, no le hicieron nada. Era la impunidad del PRI en toda su expresión.
Y es que esa impunidad no sólo cubría con su manto a los políticos, también lo hacía con sus hijos, esposas, hermanos, queridas e incluso con los amigos.
Y ese día llegó el 1 de julio de este año cuando más de 30 millones de mexicanos se pusieron de acuerdo y le dieron la tunda de su vida al PRI, al grado de dejarlo sin el poder que ostentó por décadas y en terapia intensiva.
¿También le tocó su tunda a la impunidad? No hombre qué va, no le tocaron ni un pelo. De hecho, cuando vio tan mal al tricolor buscó de dónde agarrarse.
¿Sería por eso que Jonathan sólo duró unas horas detenido y se libró de una acusación que de resultar cierta lo hubiera condenado a muchos años de prisión?
Ojalá todo veracruzano o de plano todo mexicano, tuviera una hermana así, que aparte de que quiere mucho a su consanguíneo es diputada federal por Morena.
La impunidad no se ha ido, simplemente cambió de partido.
bernardogup@hotmail.com












