Sarampión, la epidemia de la incompetencia criminal
El gobierno de Morena dejó de vacunar y ahora todos estamos pagando las consecuencias. Hoy el sarampión es la epidemia de la incompetencia criminal.
Muchos lo advertimos con oportunidad: millones de niños en el país no recibieron el esquema básico de vacunación; era cuestión de tiempo para que se presentaran brotes y epidemias de enfermedades que prácticamente habían desaparecido del país.
En 2019 y 2020, unos 6 millones de niños se quedaron sin vacunas o con esquemas a medias. En 2024, 341 mil niños no recibieron ni una sola dosis, el récord más alto de América latina.
El problema es México y la negligencia de su gobierno. Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), nuestro país sumó 6 mil 428 casos de la enfermedad en 2025, casi la mitad de los 14.891 registros en todo el continente.
En 2018, el último año del gobierno de Peña Nieto, México registró sólo cinco casos de sarampión, sin ninguna muerte. Hasta la semana pasada, la propia Secretaría de Salud confirmó 29 defunciones a causa de esta enfermedad.
¿Es cierto que la población no desea vacunarse, como acusa Morena? Falso. Simplemente el gobierno no quiso comprar las vacunas. Entre 2022 y 2024, no ejercieron los 44 mil 457 millones de pesos aprobados por el Congreso para adquirirlas.
Hoy el responsable de esta negligencia criminal, Hugo López-Gatell, disfruta de un exilio de ensueño en Suiza, luego de ser nombrado representante de México ante la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En el colmo de la incompetencia, el gobierno de Claudia Sheinbuam compró millones de vacunas contra el sarampión que hoy se aplican hasta afuera de las estaciones del metro. ¡El problema es que ahora no hay jeringas! Increíble.
El sarampión es una muestra de lo que podría suceder en el futuro inmediato por la falta de vacunas en los últimos años. Enfermedades erradicadas durante décadas vuelven por falta de insumos y campañas adecuadas.
Es la pandemia llamada cuarta transformación.
La puntita
Las denuncias de Julio Scherer y la arrogancia de Marx Arriaga son los síntomas del cáncer de estómago que vive la 4T, ante una presidenta que desconoce siquiera de primeros auxilios.















