Este fin de semana está lleno de actividades culturales del 16 al 19 de abril, con opciones para todas las edades que incluyen talleres, cine infantil, conciertos gratuitos, ópera y más
Con entrada gratuita, la muestra puede visitarse en la Galería Universitaria Ramón Alva de la Canal, donde conviven distintas generaciones, materiales y estilos en un recorrido innovador
La agrupación Merequetengue Artes Vivas estrena esta obra que combina títeres, máscaras y música en vivo para explorar la infancia del icónico compositor orizabeño
El joven de 19 años prepara su debut como solista con un sonido íntimo y letras reflexivas; desde la autogestión, cuestiona la falta de visibilidad para artistas emergentes en la escena local
El Museo de la Ciudad de Poza Rica ofrece desde 2021 un camino completo por la historia local, desde sus raíces prehispánicas hasta la industria petrolera, con entrada gratuita y recorridos guiados
Espacios culturales y públicos de la ciudad ofrecerán actividades gratuitas y de bajo costo para niñas, niños y adolescentes, con una programación diversa a lo largo del mes
El cofundador del Jardín Botánico Francisco Javier Clavijero, Andrew P. Vovides Papalouka, comparte la historia del lugar que inició como una apuesta por salvar el bosque de niebla
“Hilos de México” reúne trajes tradicionales de Veracruz y otras regiones del país en piezas que no superan los 30 centímetros, con una propuesta que busca ir más allá de lo estético
El encuentro nacional reunirá a estudiantes de 25 universidades y a profesionales de talla internacional; habrá funciones gratuitas, intervenciones urbanas y concurso coreográfico
Los jóvenes que integran el Colectivo H son amorosos defensores de su herencia cultural y efectivos promotores de su celebración de carnaval.
Los carnavales indígenas hoy están totalmente mestizados como resultado de los procesos de cambio social, sin embargo conservan un arraigo ancestral a las fechas calendáricas que marcan el inicio de preparación de la tierra para el ciclo de siembras que se aproxima, y además de ser la viva expresión del desenfreno que caracteriza en su totalidad al fenómeno de los carnavales en el mundo.
Hoy hablaremos del espectacular carnaval que se realiza en Huejotzingo, población perteneciente al estado de Puebla, no por carecer de muestras relevantes en el territorio veracruzano; por fortuna nuestro estado posee una rica variedad. Se trata en todo caso, de realizar una especie de reflexión comparativa, que nos permita apreciar las continuidades de estos fenómenos en nuestros tiempos, y registrar sus notorias transformaciones a las que están siendo objeto. En la versión de los lugareños participantes de tan relevante acontecimiento, son tres importantes elementos de cambio que lo mantienen vivo: los enfrentamientos bélicos entre batallones militares, que fueron una adopción inmediata a la Batalla del 5 de mayo de 1862, integrada la gesta histórica en elocuente conmemoración popular del glorioso triunfo de los batallones que conformaron el contingente mexicano, frente a la acometida militar intervencionista francesa. Esta peculiar guerra que se escenifica al pie de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, siendo su mayor atractivo.
El segundo elemento identitario es la representación de la boda indígena que rememora la primera unión católica que según testimonios tuvo verificativo precisamente en Huejotzingo, según lo dejara documentado Fray Toribio de Benavente Motolinía. Cierra la triada la conocida escenificación idealizada del secuestro de una dama, nada menos que de la hija del Corregidor de Huejotzingo, en manos del famoso bandido Agustín Lorenzo, estampa que se liga con el entramado del carnaval local, como heraldo de la desobediencia a la autoridad virreinal, identificando a muchas poblaciones en el convulsionado siglo XIX.
La controvertida existencia de Agustín Lorenzo posee los elementos de un personaje carismático, a quien el pueblo por su espíritu libertario elevaría al sitial de héroe cultural y cuyas aventuras se recuerdan envueltas en los entretelones de la leyenda. Por esta razón existen diversas versiones escenificadas de sus correrías, mismas que hasta mediados del siglo XX, permanecían en el gusto de los pueblos que por tradición las conservaron como parte de su memoria oral desde el siglo XIX. Historias transmitidas generacionalmente en una amplia franja de territorio cuyos caminos de arriería cruzaban los pueblos que se ubican en los actuales estados de Puebla, Morelos, Guerrero, Michoacán, así como en las conurbaciones que hoy son conocidas como Estado de México. Estos lugares compartieron la leyenda –con sus propias variantes–, como un elemento patrimonial que los hermanaba, hasta que sus ecos se desvanecieron de pronto, desapareciendo paulatinamente; debido quizás al surgimiento de las marcadas fronteras político administrativas que sentenciaron su aislamiento, y terminando por reducir su expresión a ciertos lugares que las modelaron con sabor locales, diluyendo las relaciones de hermandad establecidas.
Las historias que se tejen alrededor de este personaje parecen haber sido extraídas de las novelas sobre bandoleros que asolaban los caminos asaltando y robando las riquezas transportadas en carretas, narraciones del México bárbaro del siglo XIX. Nos remite por ejemplo a la famosa historia de Jesús Arriaga, quien fuera conocido como Chucho El Roto, la que trascendiera la frontera de los siglos. Dos personajes que parecen documentar la explotación a la que estaban sometidos los pueblos indígenas y campesinos de nuestro país, razón de que fueran adoptados como caudillos y defensores de las causas populares, que la tradición oral fue transformado en adalides de la justicia.
Invitados a establecer un intercambio de experiencias viajamos a participar en Huejotzingo; convocados por un grupo de entusiastas jóvenes huejotzincas pertenecientes al denominado Colectivo H, amorosos defensores de su herencia cultural y efectivos promotores de su celebración de carnaval, que prácticamente lo llevan en las venas, y que les su identidad de grupo. Nuestra participación se realizó el pasado martes 30 de enero del año en curso, en la mesa de análisis que centró la atención en la leyenda del personaje carismático, bautizado con la elocuencia popular como el bandido enamorado
La otra participación corrió a cargo del doctor Víctor Hugo Sánchez Reséndiz, nativo de la ciudad de Cuernavaca, Morelos, con una exposición pormenorizada de las historias del personaje, que en diferentes versiones se conservan en el estado de Morelos y Guerrero; enfático en los antiguos nexos existentes que hoy parecen olvidados; ofreciendo las diversas narraciones recogidas y compartidas entre los pueblos pertenecientes a la franja territorial que conecta con el estado de Puebla; en particular la manera en que el Carnaval de Huejotzingo lo integra magistralmente formando parte de su historia.
En su exposición desfilaron los testimonios recogidos en localidades apartadas de los centros de atracción cultural, y las diferentes formas narrativas adoptadas, por ejemplo, en corridos al estilo particular de la bola suriana; además de relatos orales llenos de fantasía y en piezas de teatro conocidas popularmente como comedias o loas; por fortuna se han conservado una muestra significativa de variantes de la leyenda, arrebatadas de las garras del olvido.
Nuestra participación giró alrededor precisamente de este género teatral y nos propusimos a establecer posibles paralelismos con piezas pueblerinas que se representaron dentro de un espacio acotado, que hoy pertenece al territorio serrano misanteco, en el territorio central del estado de Veracruz; con sus actuales colindancias con los municipios de Landero y Coss Miahuatlán y Naolinco. En ese espacio existieron en la antigüedad varias piezas teatrales, dedicadas a honrar a los santos (San Isidro, San Lorenzo y San Miguel Arcángel), de las que sólo permanece la de San Marcos Atexquilapan, relato vivo que han preservado con gran pasión, los habitantes de esta congregación perteneciente al municipio naolinqueño. Está dedicada al santo patrono de la agricultura, por lo que lleva el título que lleva por nombre: Loa en honor a San Isidro Labrador; la que sólo se representa en dos fechas de su calendario religioso anual, el 14 y el 21 de mayo, marcada por una importante etapa del ciclo… Con este primer acercamiento con los amigos de Huejotzingo, iniciamos un intercambio y una hermandad que esperamos se extienda y perdure tanto como su carnaval.