Esoterismo / La mujer madura
La belleza física acaba, perdurando la belleza del alma
Frank Barrios Gómez
El varón y la mujer son un complemento necesario para llevar una vida grata y tranquila. A determinada edad, la persona se vuelve selectiva. Ya no tan fácilmente se deja seducir por lo que brilla, al comprender que no todo es oro.
Una mujer madura es peligrosa al saber lo que quiere y no andarse con rodeos. Es como la miel, deseada por jóvenes y viejos.
Si es completamente madura, asocia y equilibra el razonamiento con el corazón, y define lo que en realidad anhela. Sus heridas las convierte en sabiduría.
























