Guadalupe Victoria, se refugió en barrancas de Comapa
Aún persiste la leyenda de cómo sobrevivió en la red de cuevas el primer presidente de México
Miguel Olvera Caballero / El Sol de Córdoba
Comapa, Ver.- Guadalupe Victoria fue el primer presidente de México, pero antes de eso tuvo que ser un fugitivo de la corona española y las barrancas de Comapa fueron su refugio.
Se estima que el general se ocultó en la zona entre los años 1818 y 1821, después de haber sido derrotado por el español José Manuel de Armijo. Su discreción de prófugo queda demostrado en la falta de datos históricos sobre esa etapa en la vida del líder insurgente.
Antes de sentarse en la silla presidencial, el general insurgente debió hacerlo en una de roca, expuesto a los elementos, a sus enemigos durante la etapa más difícil del movimiento insurgente.
EL REFUGIO DEL INSURGENTE
El único dato oficial respecto a la estadía de Guadalupe Victoria en Comapa es que en medio de la crisis de la guerra, optó por esconderse en “las selvas de Veracruz”, en las barrancas.
La historia refiere que después de luchar en Oaxaca concentró sus actividades en el camino de Veracruz y tuvo su centro de operaciones en Puente del Rey hasta 1815, cuando se le desalojó. Derrotado en Palmillas en 1817, se ocultó, pues nunca aceptó la amnistía.
Habitantes nativos de comunidades como Victoria, en Sochiapa y la cabecera municipal de Comapa, afirman que estuvo oculto por mucho tiempo en el llamado Fortín de Comapa, en una cueva que atraviesa la construcción que data de la época prehispánica.
Otro de los refugios elegidos por el líder insurgente, de acuerdo con la tradición oral, es el templo que se encuentra frente al Palacio Municipal, donde había un paso que conducía a la barranca de Comapa.
EL GENERAL GUADALUPE VICTORIA
Inició su carrera militar como teniente de alcalde mayor debido al prestigio y fortuna que su padre le dejó. Se destacó como un funcionario eficiente y trabajador. Fue nombrado como juez comisionado de minas en la población de Cosalá.
El Congreso de Chilpancingo o Congreso de Anáhuac lo nombró como general brigadier en el año de 1814, pero como en cualquier guerra, hubo derrotas, como la que sufrió en 1815, que serían el preámbulo de la fuga.






















