Comienza la guerra contra los datos biométricos
Lo que durante semanas advertimos como una amenaza latente, hoy ha cruzado la línea: ha comenzado. Es el primer disparo de una guerra abierta contra la libertad de los ciudadanos.
Un sistema donde el ciudadano deja de ser libre para convertirse en un expediente.
Un gobierno con acceso irrestricto a tus datos, a tu comunicación y a tu dinero, es un gobierno con la capacidad de castigarte por pensar distinto, por opinar, por disentir. Es el fin de la privacidad, pero sobre todo, es el principio del sometimiento.
Porque el objetivo no es la seguridad, es el control, pero toda imposición encuentra resistencia y esta no será la excepción.
Porque la historia ha demostrado algo: ningún régimen autoritario es invencible cuando los ciudadanos deciden resistir, ningún Goliat es invencible cuando David está decidido a dar la pelea. Esta guerra apenas comienza y la vamos a ganar.
















