Análisisdomingo, 17 de enero de 2021
La historia habla
La historia habla
Francisco Javier Pizarro
Días después el cardenal de Cd. Juárez (Talamás Camandari) y los jesuitas hicieron también eco de los “excesos del gobierno”.
El 15 de enero de 1972 se llevó a cabo en la ciudad de Chihuahua la “Operación Madera”, encabezada por tres comandos integrados mayormente por jóvenes estudiantes: “Arturo Gámiz”, “Óscar González” y “Carlos Armendáriz” --en memoria de los caídos en el Asalto al Cuartel de Madera en 1965 y apoyo al Partido de los Pobres de Lucio Cabañas—, los cuales realizaron acciones expropiatorias en forma simultánea en tres bancos.
El operativo fue un fracaso que dejó una estela de detenidos, torturados y muertos, entre ellos Diego Lucero, fundador del grupo guerrillero “Grupo N”, en varios estados de la república, pero generó también una profunda indignación de la sociedad, por la brutal represión del gobernador Óscar Flores, quien, además de torturar y asesinar a mansalva a los guerrilleros detenidos, impuso en toda la ciudad el estado de sitio y el patrullaje militar, lo que irritó a los ciudadanos.
La solidaridad del pueblo se dejó sentir con fuerza y combatividad a escasos tres días. El 18 de enero, destacamentos de colonos de la Col. Francisco Villa, de estudiantes y pueblo en general, realizaron una manifestación frente al Palacio de Gobierno para exigir el respeto a la vida de los prisioneros.
Días más tarde, la Asamblea Popular convocada en la plaza de Armas, en su primera sesión, crea el 24 de enero el Comité de Defensa Popular (CDP), al que se incorporan: el Sindicato de Trabajadores Electricistas; la Sección VIII del SNTE (Sindicato de Maestros), el Movimiento Sindical Ferrocarrilero (MSF) de la Sección V del STFRM; el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM); el Frente Auténtico del Trabajo (FAT); la colonia Francisco Villa; el Consejo Estudiantil de Lucha (sociedades de alumnos; comités de lucha de la Universidad y del Instituto Tecnológico de Chihuahua, de la Normal del Estado y el Frente Estudiantil Democrático).
También el Sindicato de la UACh (Universidad Autónoma de Chihuahua); Sindicato de Aceros de Chihuahua; Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM). Más adelante se incluyeron también: la colonia Emiliano Zapata (creada al calor del CDP); el Sindicato Independiente de los Trabajadores de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento y el Sindicato de Estibadores de la Empresa Santa Fe.
El 28 de enero empezó a circular un manifiesto firmado por el arzobispo de Chihuahua, monseñor Adalberto Almeida y Merino, en el que se condena “La violencia institucionalizada que da origen a la violencia de respuesta” y se denuncia “al sistema como causante de las injusticias y desigualdades sociales que provocan la acción de los que se sienten comprometidos con el pueblo y consideran un deber poner solución a esos males”.