Letras y Vida
Hace poco el Papa Francisco proponía a las instituciones religiosas y eclesiásticas o de inspiración Católica incluir en sus asignaturas a los grandes literatos de la humanidad.
Seguro que detrás de grandes obras literarias, hay buenos pensadores, buenas personas.
El judío Pablo de Tarso , de quien se dice es una de las inteligencias más grandes que han existido se dolía de sus limitaciones personales a grado de decir que Hago el mal que no quiero, y no puedo hacer el bien que quiero.
Si, dirían los alteños que muchos políticos Son como los zopilotes estreñidos, planean pero no obran.
Nota: Octavio Paz (Nobel de Literatura 1990), renunció a la embajada de México (1968) en la India por la Matanza de Tlaltelolco. Y fue su padre Octavio Paz Solorzano quien vivió en Ensenada, B.C.














