Lo anormal no debe normalizarse
Cuándo no se enfrenta un problema, sigue creciendo y darle solución se va complicando.
La presidenta también negó el incremento en el precio de la tortilla, pero los tortilleros anunciaron lo contrario; también negó el aumento en la gasolina y el diesel, y ha tenido que subsidiarlos millonariamente. La inflación nos alcanzó y como siempre, quienes más pagan los errores de la incompetencia son los más pobres.

















