Políticos al mejor postor
Lo que este país necesita son más políticos desocupados”. :Winston Churchil
En la antesala de la elección presidencial, la renovación del congreso de la Unión y nueve gubernaturas, los partidos políticos buscan recuperar la credibilidad social, pero cargan con terrible división interna y actos de corrupción.
Es claro, que los partidos están partidos en México. No solamente por la corrupción, sino también por el alejamiento de la ciudadanía y de los principios ideológicos que le dieron origen Hoy vivimos un pragmatismo puro en la búsqueda del poder.
Una de las estrategias, es sumar personajes con un capital social, algunos con pésimos antecedentes. A veces es efectiva en la cosecha de sufragios e incluso han llegado a importantes puestos. Se metieron a un medio, donde no siempre sus historias son de éxito.
Muchos que se dicen políticos (y no) “se vendieron” al mejor postor. Es como el draft de piernas en el fútbol mexicano. Pero hay opinológos más severos, que afirman que se trata de una “prostitución ideológica”.
José Rubén Romero, fue un escritor y diplomático que reflejó en sus obras como Mariano Azuela ( libro clásico “Los de Debajo”
del año 1916) la gran crisis social y política de la nación durante la época posrevolucionaria, muchos aspectos que no han cambiado hoy en día. Es como una fotografía, donde se muestra, además, tremenda desigualdad social.
En efecto, todo eso y más ha provocado una tremenda falta de credibilidad de los ciudadanos hacia los gobernantes.

















