Reforma educativa
Reforma educativa
Hoy, desde los hogares hasta cada institución educativa, empresarial y social, hace falta una reforma educativa que considere el tema del cuidado del medio ambiente como prioridad.
Roberta Cortazar Bickley
¿De qué les sirve a los niños y a los jóvenes aprender lo hasta ahora tradicional, si no hay bases educativas para saber cuál es el sustento indispensable para sobrevivir?
¿Por qué empeñarse en un modelo educativo, tanto familiar como comunitario, que es obsoleto ante importantes realidades ambientales?
¿De qué sirve un acervo impresionante de fórmulas, si los medios para sacar los elementos para realizarlas están contaminados o en peligro de extinción?
La reforma educativa que necesitamos no es solamente la que se propone para las aulas, es una reforma global, mundial, para salvar este hermoso planeta que nos acoge.
Para conocer el medio ambiente, hay que observarlo y ver en qué estado se encuentra, qué necesita, qué estamos haciendo con él y cómo podemos evitar contaminarlo.
¿Qué estamos haciendo frente a ellos y para ellos? ¿Qué les decimos con esas conductas diarias? ¿Acaso hemos pensado que lo más urgente es que tengan hábitos de respeto hacia los demás, y el medio que cohabitamos?
El medio ambiente es naturaleza en primer lugar y en ella está la humanidad, el ser humano valiéndose de sus elementos para vivir. ¿Qué tan lejos estamos de cuidarla y sostenerla?
Para amar y valorar la creación de Dios, nos tenemos que querer a nosotros mismos primero, porque si nos valoramos, le damos valor a lo vivo, a lo que nos provee energía y salud.
Mucho que aprender, cosas indispensables que valorar, en un compromiso desde el adulto para reeducarnos y educar a esos que vienen y deben saber ante todo la prioridad de cuidar la vida de nuestra especie, que es la vida de la naturaleza.





















