¿Te cuesta mucho ahorrar? Quizá estás cometiendo estos errores
Una de las causas que impiden guardar dinero es tal vez por pagar servicios que no usas, por ello es importante revisar tus suscripciones y elimina lo que no aprovechas
Karina Rodríguez / El Heraldo de Chihuahua
➡️ Únete al canal de WhatsApp de El Heraldo de Chihuahua
La realidad es que muchas familias mexicanas hacen malabares para salir adelante. Pero, ¿y si cambiáramos el enfoque? En vez de endeudarnos y después buscar cómo pagar, ¿por qué no empezar a ahorrar como si ya estuviéramos abonando una deuda imaginaria?.
Esto puede no resultar sencillo, pero la clave está en que ese dinero que apartes no esté a la mano.
En este sentido, la Condusef emitió algunos consejos para comenzar a ahorrar:
Evita guardarlo en casa o prestárselo a alguien más, mejor usa una cuenta bancaria; busca una que no cobre comisiones por guardar o retirar tu dinero. Hoy existen cuentas digitales y apps súper prácticas que te permiten hacerlo todo desde tu celular.
Ahorrar no es guardar montones, se puede activar el redondeo en tu app bancaria: si algo cuesta $97, se redondea a $100 y esos $3 van directo a tu ahorro.
Hazlo automático: programa transferencias semanales o quincenales. Lo importante es que sea constante, aunque sea poquito.
Si ahorrar se resulta una misión imposible, quizás estás cayendo en alguno de estos errores comunes. No planear tus gastos según tu sueldo: saber cuánto ganas y en qué se te va el dinero es el primer paso para tomar mejores decisiones.
Ignorar los gastos hormiga: un cafecito, una refresco, el snack diario, estos “gustitos” pueden drenar tu bolsillo sin que te des cuenta.
No distinguir entre deseos y necesidades: antes de comprar, pregúntate: ¿realmente lo necesito? Aparte, no tener prioridades claras; Invierte en lo que realmente te ayuda: salud, educación, vivienda o saldar deudas.
No comparar precios: a veces por prisa compramos sin ver opciones. Comparar puede hacer una gran diferencia. También, comprar solo porque está barato: Si no lo necesitas, aunque esté regalado, sale caro.
Y pagar servicios que no usas: revisa tus suscripciones y elimina lo que no aprovechas. ¡Ese dinero puede ir directo a tu ahorro!
“Ahorrar es como sembrar una planta: al principio cuesta trabajo, pero con tiempo y constancia da frutos. Tal vez no tengas una emergencia mañana, pero si pasa, te vas a agradecer por haber empezado hoy”.
“Y si no se presenta ningún imprevisto ¡Qué bueno!, ese ahorro puede convertirse en unas vacaciones, una mejora para tu casa o el inicio de un nuevo proyecto personal”, destacó la Condusef.


























