elheraldodechihuahua
Locallunes, 29 de octubre de 2018

Migrar por la salud

Buscando la oportunidad de sobrevivir

Samara Martínez

Pasado el tiempo, mi abu nos dio la noticia de que tendríamos que movernos de hogar, de que viajaríamos hasta la ciudad grande porque mi papá se encontraba muy enfermo y no podía regresar a nuestra pequeña cabaña.

Después de algún tiempo tomamos un camión hacia Chihuahua, hicimos algunas horas de trayecto hasta llegar a la ciudad donde todos pitan, donde hay muchos carros, semáforos, gente diferente y un sinfín de cosas que yo no conocía.

No pasó mucho tiempo para que mi papá falleciera, pues su problema de comer piedras se hizo tan grande que no hubo más remedio… ni dinero para mantenerlo vivo.

Lo mejor de vivir aquí es que ya tengo amigos, a 50 metros vive Juanito. Su familia la conforman como 10 personas que también duermen en un pequeño cuarto como nosotros. Las bolsas de plástico, el piso de tierra y las láminas de aluminio conforman el fuerte de él.

Su historia, por lo que me ha contado Dolores su abuela, es un poco diferente a la nuestra. Ellos vienen de Nanárachi, también de la Sierra Tarahumara, del corazón de la misma.

Soy rarámuri, soy una princesa y soy migrante.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias