Narra el "Ronco" tragedia de las "Siete cabecitas"
Tras choque abanderó el lugar para evitar siniestro mayor
Antonio Garfio
Hoy se cumplen 80 años de una de las tragedias más simbólicas de Chihuahua, siendo el accidente carretero que costó la vida de siete niños sobre el tramo libre de la carretera de Chihuahua a Ciudad Juárez, ocurrido el 1 de agosto de 1939.
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Los registros del hecho señalan que ese día un grupo de 25 niños y adolescentes, miembros de la Asociación Cristiana de Jóvenes, viajaban al Parque Nacional Cumbres de Majalca con el fin de acampar por ocho días.
Alberto, conocido en el mundo de la tauromaquia como “el Ronco” Contreras, explicó que los asistentes se reunieron en las instalaciones de la Guay para salir, a donde llevaron provisiones, comida, cobijas para pasar la noche, entre otras cosas.
“El profesor Francisco Balderrama era el encargado del grupo, él iba adentro de la cabina, mientras que todos los chavos íbamos en la parte trasera, en donde están las redilas, sentados sobre las cajas y los costales y bolsas de comida”.
“En el camino quedó todo regado, la comida, la ropa y cobijas que llevábamos, los pedazos de las cajas en que íbamos sentados, la sangre de los niños heridos, así como los cuerpos de mis compañeros que habían perdido la vida”.
Tras el accidente, “el Ronco” Contreras explicó que corrió hacia la cima de la curva, en donde aún bajaban vehículos que venían de Ciudad Juárez, portando la bandera de la asociación, con el fin de prevenir que ocurriera un hecho consecuente.
Días después del lamentable hecho los padres de seis de los siete fallecidos se reunieron en las instalaciones de la Guay para hacer la marcha fúnebre con rumbo al panteón de Dolores, en donde fueron sepultados.
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