Efecto soldado que regresa: la ciencia explica el fenómeno demográfico durante las guerras
El comportamiento es ejemplo de cómo la interacción entre la biología y el entorno puede influir en la estructura de la población
Thelma Azucena Dominguez Miranda / El Heraldo de Chihuahua
Este comportamiento ha sido observado de manera consistente durante y después de las grandes guerras, particularmente en el contexto de las Guerras Mundiales, donde las sociedades enfrentaron pérdidas masivas de población masculina.
➡️ Únete al canal de WhatsApp de El Heraldo de Juárez
En condiciones normales, la proporción de nacimientos se sitúa entre 1.03 y 1.06 niños por cada niña; sin embargo, en periodos posteriores a la guerra, esta relación tiende a inclinarse aún más hacia los hombres.
Un ejemplo notable ocurrió tras la Primera Guerra Mundial, cuando el Reino Unido alcanzó en 1920 un pico de 1.1 millones de nacimientos, con una proporción masculina superior al promedio habitual.
Este patrón se repitió después de la Segunda Guerra Mundial en países como Estados Unidos, donde el porcentaje de nacimientos de varones aumentó ligeramente, pero con un impacto considerable debido al volumen poblacional.
El fenómeno fue observado por primera vez en 1883 por el científico Carl Düsing, quien sugirió que se trataba de una forma de regulación natural del equilibrio poblacional.
A finales del siglo XIX, otros investigadores retomaron esta idea para explicar cómo las sociedades podrían ajustarse tras la pérdida masiva de hombres en contextos bélicos.
























