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Análisisviernes, 6 de diciembre de 2024

Carta Abierta / Reforma Judicial ‘a la tabasqueña’

Además de introducir una serie de cambios estructurales, esta reforma permitirá que los tabasqueños elijan, en julio de 2025, a jueces, magistrados y a los integrantes del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial. Un golpe de timón en la evolución del sistema judicial.

Entre las principales novedades se encuentran la creación de dos nuevos entes: el Tribunal de Disciplina Judicial y el Órgano de Administración del Poder Judicial.

Estos órganos reemplazarán al actual Consejo de la Judicatura a fin de mejorar la gestión y el control interno del poder judicial, además de reforzar la vigilancia sobre la conducta de jueces y magistrados.

Sin embargo, no todos los sectores de la sociedad comparten el entusiasmo por esta reforma.

El PRI ha sido uno de los principales críticos del proyecto. El dirigente estatal del partido, Miguel Barrueta, ha señalado que la reforma conlleva el riesgo de politización y una mayor subordinación del poder judicial al gobierno en turno.

A su juicio, la reforma podría debilitar la democracia y convertir a la justicia en un instrumento de persecución política.

Es válido cuestionar si la reforma, en lugar de mejorar la justicia en Tabasco, puede terminar por consolidar una concentración de poder en manos del Ejecutivo.

Que el gobierno en turno pueda influir directamente en la elección de quienes administran la justicia, también plantea dudas sobre la efectividad de los mecanismos de control y balance entre los poderes del estado.

Por lo que se refiere a la incertidumbre entre los trabajadores del Poder Judicial, el secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, ha asegurado que la reforma no afecta sus derechos laborales.

En realidad, las elecciones de jueces y magistrados representan un cambio profundo en el sistema judicial, con el potencial de acercar la justicia a la población.

El tiempo dirá si la reforma tendrá el impacto deseado, o si, como sostienen los detractores, terminará siendo un retroceso para la independencia y la autonomía de la justicia.

En cualquier caso, este es un momento sin precedente para la justicia local, un parteaguas en la historia de Tabasco, y del resto de los estados que están obligados a actuar en el mismo sentido.

El futuro del sistema de justicia tabasqueño, sin importar el resultado de la elección de julio, debería generar una mejora en la calidad y transparencia de la justicia.

Tirios y troyanos esperan que así sea.

: LA RÚBRICA

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