Hoja de Apuntes | El día después
Por un lado está la presión económica. Más en entidades mexicanas con manufacturas que se requieren en otros países, principalmente en Estados Unidos y Canadá, nuestros socios comerciales.
En el país vecino del norte se quiere retornar cuanto antes a la actividad a pesar de que el ascenso de casos se mantiene, al parecer motivada más esa prisa de reapertura por un tema electoral pues en noviembre hay elecciones presidenciales.
Se ha visto en las últimas semanas el colapso momentáneo de la infraestructura de salud en ciudades consideradas de primer mundo como Nueva York, donde ha comenzado a descender la curva, aunque en otras entidades norteamericanas los problemas están en evolución.
Han surgido propuestas en el retorno escolar, aunque conlleva muchas aristas como el ajustar horarios laborales si los padres trabajan y los abuelos, como antes ocurría, no podrían ir a buscarlos por ser la población más vulnerable.
De igual forma los sistemas de transporte público tendrán que mantener la higiene y la sana distancia entre pasajeros, ante el eventual aumento en la circulación de más unidades y el levantamiento de limitaciones en el horario como ocurre en Tabasco.
En tanto la llamada curva alcanza su cénit y se note que comienza a descender, las instituciones de gobierno están obligadas a tener listos los escenarios del retorno paulatino, independientemente de cuándo se vislumbren las fechas para hacerlo.
En sus reflexiones señala que todos nos infectaremos de Covid-19, ahora o después, en tanto no haya una vacuna efectiva, dado que el virus es muy contagioso.
Entre los datos de interés que expone, está la probabilidad de que el 98 por ciento de quienes se contagian presenten pocos síntomas o no los llevan a acudir a un hospital y logran superarlo en casa al paso de las semanas.












