Tabasco Político / LECTURA OBLIGADA
No es ningún mamotreto, ni una obra insustancial, irrelevante, insignificante, pesada, aburrida, cansada, al contrario, es un libro relevante, importante, interesante, sustancial, fascinante desde su primera página hasta la última.
De lectura y consulta obligada.
Me refiero, claro está, al texto ejemplar de Política y elecciones el proceso político electoral mexicano 1917-2018 de Francisco Peralta Burelo que hace algunas semanas se presentó en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT).
Son un total de 464 páginas incluyendo las Fuentes Consultadas: libros, archivos, entrevistas periodísticas, artículos, notas, crónicas, ensayos, calendarios electorales, estadísticas, discursos, constituciones, etcétera.
En pocas palabras: una investigación profunda. A conciencia. En la que “no quedó cabo suelto”.
Como la controvertida y polémica sucesión presidencial de 2018.
En serio por ningún motivo deje de leerlo. Literalmente, vale la pena la pequeña inversión económica.
Son de esos libros de historia que tiene uno que tener a su alcance para lo que se ofrezca.
Es una investigación seria, responsable, aguda. Profesional pues.
Y la verdad sea dicha, no se podía esperar menos, del licenciado Francisco Peralta Burelo.
Es un político consumado, probo, acucioso, experimentado, inteligente.
De esos que llegan a los cargos públicos a sumar, multiplicar, no a restar ni a dividir, como decía el ideólogo de la Revolución Mexicana Jesús Reyes Heroles.
“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI” (LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)
La renuncia del dos veces exedil de Centro a la dirección estatal del Colegio de Bachilleres, Evaristo Hernández Cruz, fue bien vista por la clase política estatal.
Hubiera sido indigno que permaneciera en esa encomienda. Ya no tenía ningún caso que siguiera al frente del COBATAB, sobre todo, luego de que su gente de confianza había sido echada, con razón o sin ella, prácticamente a patadas.
Definitivamente, no va a incorporarse a ninguna otra área gubernamental, como tampoco va a irse a su casa a descansar.
Lo más seguro es que camine para un cargo de elección popular en el 2027, aunque no creo que, de nueva cuenta para la alcaldía de la capital tabasqueña, sino para alguna curul de la cámara Baja del Congreso de la Unión.
Y será, como siempre lo ha sido, un hueso duro de roer.
Por lo pronto, continuará abriéndole brecha hacia la justa electoral de 2010 al actual secretario de Economía Exterior, Marcelo Luis Ebrard Casaubón, quien como Andrés Manuel López Obrador “no quita el dedo del renglón”.
De que Evaristo Hernández Cruz seguirá de que dando hablar, no tena ninguna duda. Si no, al tiempo.














