Que no le den basa por lenguado
Héctor Manuel Ramos Preciado
De los kilos de menos de 1000 gramos de mariscos, ni hablar. Ahí la única solución es llevar nuestra propia báscula, porque pesar en otro local la mercancía comprada, es tanto como dejarle a un perro que cuide nuestras chuletas.
La gran interrogante de esta semana santa es ¿Dónde esa la PROFECO?