Marco Antonio después de una jornada futbolera cerca de las ocho de la noche del día domingo diecinueve de abril pasaba por la calle de Jesús García en Guadalajara, y se le ocurrió meterse al Zapotlán para tomarse un tequila, se sentó en la barra y ordeno su tequila, asimismo le acercaron unos pepinos, degustaba su tequila en la soledad para prepararse a trabajar el lunes muy temprano por la mañana, cuando se le acerco una persona que se identifico como vendedor de medicinas quien estaba acompañado por otra persona de aproximadamente de un metro setenta y cinco centímetros, comenzaba la plática con la persona que se decía agente de ventas de productos farmacéuticos pero entre plática y tequila, la persona de estatura de un metro setenta y cinco centímetros que acompañaba al vendedor de medicina, sin mediar palabra alguna le encajo un cuchillo por la espalda baja del lado derecho que alcanzo a dañar su hígado, por lo que Marco Antonio se paro y lo miro de frente diciéndole que por que lo agredía, el sujeto sin importar mediación alguna le robo su teléfono celular y su cartera, asimismo lo siguió agrediendo con el cuchillo en la línea media axilar derecha perforándole el pulmón, de igual forma le encajo el cuchillo en su brazo derecho, y nadie del personal entre cantineros y meseros intervinieron para tratar de evitar le hicieran más daño físico al cuerpo de Marco Antonio.
Marco Antonio como pudo y por instinto de conservación de la vida, salió del establecimiento denominado El Zapotlán, ubicado en la calle de Jesús García y de inmediato los cantineros así como meseros sacaron del lugar a las personas que se encontraban tomándose algunos tragos, limpiaron la sangre que Marco Antonio había derramado en el menor tiempo posible para no dejar ninguna evidencia de este hecho de sangre que se había presentado en el Zapotlán de Jesús García, asimismo cerraron los accesos de ingreso del lugar eliminando los indicios de los hechos de sangre que se habían suscitado ese día en la noche del domingo.
Marco Antonio como pudo con el instinto de sobrevivencia humana llego hasta la Cruz Roja del Parque Morelos, casi de manera inconsciente ya que iba lesionado y había perdido sangre, de inmediato el puesto de socorros de esta institución tan noble que muchas vidas a salvado, incluso la de Marco Antonio lo estabilizó para que no perdiera la vida.
Marco Antonio iba vestido con una camiseta de futbol, tenis, calcetas y su short con bolsas tanto en la parte delantera como trasera, era un día de descanso en un domingo de convivencia familiar, donde se comparte la comida y la plática con la familia, más sin embargo en cuestión de minutos lo que era tranquilidad humana se convirtió en tragedia, donde Marco Antonio se debate entre la vida y la muerte por las perforaciones del cuchillo que este hombre de la estatura de un metro con setenta y cinco centímetros que era acompañado por el supuesto vendedor de medicinas lo tiene en circunstancias que solo la ciencia médica y Dios le pueden devolver la salud como un milagro de vida, asimismo este hecho de sangre no puede quedar impune no solo por tratarse de un Marco Antonio que solamente iba por un tequila para relajar su cuerpo y termino gravemente herido en ese lugar de Zapotlán de Jesús García, donde el tequila y la sangre fueron parte de ese trágico domingo del mes de abril.
Profesor de Derecho de la Universidad de Guadalajara. Miembro de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho. Capítulo Jalisco.
antonio_dejesus@hotmail.com