Es especialista en la transformación digital el sector construcción mediante la metodología BIM (Building Information Modeling), a través del cual se pueden generar modelos en 3D de construcciones.
Apuntó que toda la información del proyecto queda documentada y trazable, desde el diseño hasta la ejecución, lo que limita la discrecionalidad, fortalece la fiscalización y reduce espacios para prácticas irregulares.
Esto ha generado una adopción fragmentada y desigual, limitando los beneficios que la metodología puede ofrecer en términos de reducción de costos, eficiencia en los tiempos de ejecución y transparencia en el uso de los recursos públicos.
En el diálogo sostenido en la mesa Impulso Jalisco explicaron la situación tras los bloqueos de la semana pasada, así como el desarrollo de protocolos de acción, indicó Antonio Lancaster
Santiago Ortega mencionó que la propuesta cuenta con un protocolo de investigación formal. Foto: / Cortesía / Santiago Ortega
Santiago Ortega, estudiante de la carrera de arquitectura del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara, junto con otros estudiantes diseñaron un modelo de estrategia para la gestión digital de proyectos de infraestructura pública.
“No existe referente a nivel nacional, seríamos punta de lanza. Trabajamos con la metodología BIM que consiste en que hacemos modelos predictivos o construcciones digitales que nos permiten hacer proyecciones a futuro para mitigar o disminuir los errores en obra o los sobrecostos. Hacemos modelos en 3D en los que se generan parámetros y la mayor ventaja es que se puede auditar”, dijo Santiago.
Fernando Cifuentes, también de la carrera de Arquitectura dijo que esta gran metodología dirigida a la obra pública, es un software y un conjunto de herramientas con las que dan servicio tanto a consultores privados como público para ver de qué manera se pueden acomodar a sus necesidades.
Impulsan esta propuesta en el Congreso del Estado a través de la diputada Celenia Contreras que está por presentar la iniciativa para la adopción obligatoria de BIM en proyectos de infraestructura pública en Jalisco, con miras a su implementación a nivel nacional.
En entrevista con EL OCCIDENTAL Santiago Ortega dijo que esta propuesta busca desarrollar la normatividad necesaria para regular BIM en el estado, tomando como referencia estándares internacionales como la ISO 19650, el BIM Forum de Pennsylvania, y modelos aplicados en Chile, Perú, Alemania y Estados Unidos, pero adaptados a las necesidades específicas de México.
Esta gran metodología dirigida a la obra pública, es un software y un conjunto de herramientas con las que dan servicio tanto a consultores privados como públicos. Foto: / Cortesía / Santiago Ortega
“Esta iniciativa surge de mi experiencia directa en la aplicación de BIM en proyectos reales, tanto en México como en el extranjero. Participé en los proyectos de la Arena Guadalajara; la expansión más reciente del Aeropuerto Internacional de Guadalajara y de manera internacional, he participado en proyectos desarrollados en Estados Unidos, España y Costa Rica, lo que me ha permitido adaptar las mejores prácticas globales a las condiciones técnicas, normativas y presupuestales de México”, dijo Santiago.
Destacó que la propuesta cuenta con un protocolo de investigación formal, desarrollado con el acompañamiento académico, y actualmente se encuentra en proceso de impulso legislativo dentro del Congreso del Estado de Jalisco apoyado por la diputada Celenia Contreras, con la intención de convertir BIM en un estándar obligatorio para la infraestructura pública, acompañado de capacitación institucional y un esquema de seguimiento estratégico.
El objetivo central de esta iniciativa es fortalecer la capacidad del gobierno para la reducción de sobrecostos y retrasos; la implementación de BIM permite anticipar errores de diseño y coordinación antes de llegar a obra, reduciendo cambios, ajustes y ampliaciones de contrato. Esto puede representar ahorros de hasta un 7% del presupuesto anual destinado a infraestructura, al disminuir reprocesos y obras mal planeadas; mejor seguimiento y control de obra BIM centraliza la información técnica, física y financiera en un solo modelo digital, lo que mejora el seguimiento de avances reales contra lo programado, facilita la supervisión remota y reduce la dependencia de reportes manuales y visitas constantes a obra; incremento de la transparencia y la rendición de cuentas”.
En cuanto a la optimización del capital humano, refirió que al automatizar procesos de revisión, cuantificación y control, BIM puede reducir de manera significativa la carga operativa de supervisores, residentes y personal técnico, permitiendo trabajar con estructuras más eficientes y menos duplicidad de funciones.
En la emisión de estimaciones más precisas y oportunas. Las estimaciones de obra pueden generarse directamente desde el modelo BIM, con métricas claras y verificables, reduciendo errores, discusiones contractuales y tiempos de validación administrativa.
También propicia una mejor toma de decisiones públicas, BIM proporciona información confiable y en tiempo real, permitiendo a las dependencias tomar decisiones basadas en datos y no en supuestos, lo que mejora la planeación y la ejecución de los proyectos.
Cuentan con el respaldo académico del Laboratorio de Ciencias de la Ciudad de la Universidad de Guadalajara, en colaboración con el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Se trata de una propuesta de innovación pública que busca transformar la forma en que el gobierno planea, ejecuta y supervisa la obra pública, alineando a Jalisco con estándares internacionales ya implementados en países como Estados Unidos, España, Alemania, Chile y Perú.
La implementación de Building Information Modeling (BIM) en la infraestructura pública representa un cambio fundamental en la manera en que se planifican, ejecutan y administran los proyectos en México. A pesar de que ya existen normativas parciales, como la Norma Técnica DOF 15/02/20241 para la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Norma Mexicana NMX-C-527-ONNCCE-2017, no se ha desarrollado un marco normativo integral y obligatorio que regule su aplicación a nivel estatal y municipal.
Los datos respaldan la urgencia de esta iniciativa, pues estudios internacionales indican que más del 75% de los proyectos de infraestructura enfrentan sobrecostos y retrasos, con incrementos presupuestales de hasta el 39% en algunos casos.
La implementación de BIM ha demostrado ser una solución efectiva, con reducciones de costos de hasta un 25% y disminución de tiempos de entrega en un 30%, incluso, paaíses como Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Chile y Perú ya han incorporado BIM en sus regulaciones nacionales, lo que les ha permitido mejorar la calidad de sus obras públicas y optimizar el uso de los recursos gubernamentales.
La propuesta de generar una normatividad específica para la adopción de BIM en México busca cerrar esta brecha, alineándose con los estándares internacionales y adaptándose a las necesidades nacionales, a través de la capacitación integral obligatoria de la SIOP y las dependencias municipales de Guadalajara, Tlaquepaque, Zapopan y otras entidades clave, se busca garantizar que BIM se aplique de manera efectiva en los proyectos públicos, acompañado de un plan estratégico y un sistema de seguimiento que asegure su correcta implementación, puntualizó Santiago.
Además, la iniciativa contempla la creación de un organismo de coordinación encargado de supervisar la adopción de BIM, definir estándares y ofrecer apoyo técnico continuo. La digitalización y estandarización de procesos permitirá la integración de plataformas tecnológicas que faciliten la supervisión en tiempo real de los proyectos, promoviendo una mayor participación ciudadana y fortaleciendo la rendición de cuentas.
La transición hacia un uso obligatorio de BIM no solo es una necesidad técnica, sino una responsabilidad estratégica para garantizar que los recursos públicos se administren con eficiencia y transparencia. La implementación de esta metodología en México permitirá modernizar la industria de la construcción, generar ahorros significativos y elevar los estándares de calidad en la infraestructura pública, posicionando al país como un referente en la región en la adopción de tecnología en el sector.