Si en todo México ocurren 260 siniestros diarios, 11 de ellos suceden en Jalisco, de acuerdo a datos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
La infraestructura de respuesta sigue siendo insuficiente. Ramírez explica que la falta de hidrantes y redes de abastecimiento de agua limita la capacidad de los bomberos para controlar incendios.
Más de 6 mil personas han muerto en los últimos diez años en Jalisco a causa de incendios, tanto en casos de fuego no controlado, explosiones o contacto con líquidos y materiales inflamables, confirma la Unidad de Protección Civil y Bomberos, dirigida por Sergio Ramírez. Niños y adultos mayores son los principales afectados.
Cada año en nuestro país se reportan un promedio de 96 mil incendios en la industria, comercio y viviendas, y los daños superan los 34 mil millones de pesos anuales, sin incluir los costos sociales, ambientales y de atención médica que generan estos siniestros. En nuestro Estado solo en el 2025 fueron mil 598 siniestros.
Dentro de la estadística se revela que Jalisco enfrenta un aumento sostenido de incendios que refleja la falta de estrategias preventivas efectivas y de un marco normativo actualizado, reconoce Sergio Ramírez,titular de Protección Civil. “Los incendios no solo generan pérdidas económicas; son tragedias humanas. Cada persona quemada representa un impacto físico, emocional y familiar que no podemos ignorar”, dijo.
La urbanización rápida, la construcción vertical, el almacenamiento inadecuado de materiales inflamables y el uso creciente de tecnologías de movilidad con baterías de litio, como patines eléctricos y scooters, incrementan los riesgos, afirma.
Temporadas críticas como la primavera y el verano registran un mayor número de incendios, principalmente por altas temperaturas, descuidos en el manejo del fuego y sobrecarga de instalaciones eléctricas en hogares y comercios. En Guadalajara y municipios del área metropolitana, se han reportado siniestros en mercados, bodegas y unidades habitacionales donde la falta de infraestructura y planificación ha agravado los daños.
Aunque las cifras otorgadas son números rápidos ya que no se tienen datos exactos, las autoridades de Jalisco reconocen que los incendios han incrementado en el estado en todos sus sectores y que el uso de tecnología se ha sobrevalorado dejando su cuidado y prevención sin efecto lo que ha originado accidentes con consecuencias fatales.
“La tecnología nos ha alcanzado. Ese tema de cargar los celulares, que lo hacemos normalmente, la mayoría nos conectamos y los dejamos a pie de la cama, también los llamados scooters con sus baterías de litio se han convertido en un problema por eso es importante tener conciencia pues son un detonador importante” subrayó.
El titular de protección civil y bomberos de Jalisco, Sergio Ramírez señala que existe una agenda global de bomberos a nivel mundial pero que en México no existe una agenda común, que aunque se tengan cuerpos de bomberos profesionales hay grupos limitados por lo que se requiere una agenda nacional donde las autoridades de los diferentes órdenes de gobierno se involucren y la impulsen.
El 30% de nuestra capacidad operativa, es decir de cada 100 bomberos 30 los destinamos al transporte de agua en pipas porque no existe una red contra incendios en las calles donde se puedan conectar los camionesSergio Ramírez, el titular de protección civil y bomberos de Jalisco
La tecnología y el fuego no se llevan bien. Muchos incendios recientes se han producido por baterías mal manipuladas o equipos sin mantenimiento. La prevención debe considerar estos nuevos riesgosSergio Ramírez, el titular de protección civil y bomberos de Jalisco
La norma estatal de seguridad humana y contra incendios, que se encuentra en desarrollo, busca establecer lineamientos claros para edificios públicos, privados, centros industriales y comerciales. El objetivo es promover la responsabilidad compartida, la capacitación y la preparación, además de generar un marco de prevención integral que reduzca riesgos. Sin embargo, su implementación enfrenta desafíos significativos y no compensa por sí sola la ausencia histórica de estrategias preventivas en el estado.
El impacto económico también es grave. Cada incendio representa pérdidas en infraestructura, interrupción de actividades económicas y costos médicos elevados. La Fundación Michou y Mau estima que atender y rehabilitar a un menor con quemaduras puede superar medio millón de dólares, mientras que en adultos los costos se acercan al millón. La falta de infraestructura especializada en México agrava la situación, y las secuelas físicas y psicológicas prolongan la recuperación.
Otro aspecto crítico es la coordinación entre municipios y autoridades: la falta de protocolos claros, capacitación y recursos limita la capacidad de respuesta y puede convertir incendios controlables en tragedias. Por ello, la implementación de la norma estatal busca establecer reglas claras, supervisión efectiva y responsabilidad compartida, integrando al sector público, privado y la sociedad.
La industria de protección contra incendios en México genera aproximadamente 40,000 empleos directos e indirectos y representa un valor económico de mil millones de dólares anuales, pero su desarrollo depende de regulaciones modernas y cumplimiento efectivo. La falta de visibilidad del sector y la percepción de la prevención como un gasto secundario limita la inversión, aumentando el riesgo de siniestros graves.
En Jalisco, los incendios recientes han dejado claro que las estrategias actuales no son suficientes. Desde siniestros en mercados populares hasta incendios en parques industriales, los cuerpos de bomberos han tenido que enfrentar situaciones en las que la capacidad de respuesta fue rebasada. La coordinación limitada y la falta de infraestructura adecuada han provocado pérdidas económicas y riesgos graves para la población.
A finales de septiembre en la zona centro se registraron 73 accidentes relacionados con gas LP en casa habitación, de esto 23 originaron incendios, por ello la necesidad de crear una cultura de la prevención que incluya información sobre el manejo del fuego y sus derivados. Para ello se cuenta con el programa “Aprende Más” que tiene 5 años en ejecución donde los propios bomberos tratan de estandarizar el conocimiento a la ciudadanía.
En ese sentido buscan que el gobierno Federal incluya la prevención de siniestros con fuego en los libros de texto de educación básica como ya se hace en el estado de Jalisco, pues consideran que a través de la educación se pueden evitar tragedias mortales y accidentes como los que ya han ocurrido por la falta de información que hoy persiste.
“Muchos incendios podrían evitarse con educación básica: no sobrecargar instalaciones eléctricas, almacenar correctamente materiales inflamables y supervisar el uso del fuego en casas y negocios. La prevención salva vidas y reduce pérdidas económicas”.
Sergio Ramírez insiste en que prevenir un incendio siempre será más eficaz, más económico y más humano que enfrentarlo, que la combinación de educación, infraestructura moderna, cumplimiento de normas y cultura de prevención es indispensable para reducir la incidencia de incendios en Jalisco y proteger la vida de la población.