Pequeños museos de París se reinventan para sobrevivir a la pandemia
El Museo del Chocolate, el del Abanico o el de la Absenta, no tienen ni el músculo financiero ni la posibilidad de lograr patrocinios corporativos como las grandes instituciones
EFE
En el año 2000 decidió abrir una pequeña exposición de lámparas de aceite en la trastienda del taller: Una sala de unos quince metros cuadrados con unos doscientos modelos diferentes.
LENGUAS, FERIAS, MINERALES...
PARADOJA FINANCIERA
Muy distinto es el caso del Museo de la Mineralogía es en realidad un anexo de la Escuela de Minas de París, que expone 4,000 muestras en una sala de 1,000 metros cuadrados, además de las más de 100,000 que tiene almacenadas.