Fracasan programas de reforestación
Especialistas coinciden en que más allá de una foto o un acto mediático, se requieren varios factores para lograr el éxito de las campañas
Rosaura Hernández / El Sol de Cuautla
De todos los árboles plantados en diversas campañas de reforestación en Morelos solo un porcentaje mínimo ha sobrevivido debido, entre otros factores, a la falta de mantenimiento y cuidado de las especies.
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En la campaña de 2022 la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) incrementó en un 92%, respecto al 2021, la producción de individuos arbóreos, que equivalen a 257 mil 679 árboles plantados.
El león no es como lo pintan
Jacob Bolaños Ortiz, integrante del Colegio de Biólogos del Estado de Morelos, opina que en los últimos 10 años las reforestaciones han cobrado mucha popularidad entre la población.
Pero la mayoría de los árboles no logran sobrevivir y esto se debe a varios factores. Uno de los más importantes es la falta de compromiso y conciencia social con el mismo árbol, pues al menos por los siguientes tres años se le debe cuidar y atender.
¿Cuál es la clave entonces?
“La reforestación es una serie de procesos, no solo es plantar arbolitos, sino que es un proceso de ayudarle a la naturaleza a regenerar las selvas y bosques”, considera José Iván Fernández Galván, consultor ambiental.
Refiere que la cubierta forestal tiene muchos e innumerables beneficios en nuestro bienestar, desde la generación de oxígeno, la retención del suelo, hasta la regulación climática.
El experto señala que las campañas de reforestación exitosas son las que se hicieron de forma organizada, y estas generalmente son realizadas por el sector ambiental encargado de los programas, las autoridades locales y la comunidad.
Agrega que no prosperan positivamente o fracasarán aquellas donde no hubo planeación previa del suelo ni acuerdos con la comunidad, ya que es importante la evaluación y el mantenimiento de las áreas reforestadas.
Resalta que las especies que se van a sembrar en una reforestación son como bebés, pues requieren cuidados y tienen necesidades, el viento y la temperatura deshidratan las plántulas, además de que existen plagas que las puedan dañar.
Por lo tanto, acota Fernández Galván, es indispensable la colaboración de comuneros y ejidatarios, quienes como poseedores de las tierras hacen el mantenimiento en las áreas forestales.
Si se hace la reforestación ellos acuden al lugar a rectificar la mala plantación y dar continuidad al proceso.
Indica que no basta con plantar o que sean especies de la región, sino que debe haber un espacio correcto entre cada uno y con una latitud adecuada, por ello deben ser realizadas por expertos en el tema.
Con información de Jessica Arellano


























