Análisisdomingo, 30 de noviembre de 2025
¡Atrapa la mosca!
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Le traía unos panes dulces de una tienda especializada. Tan deliciosos como onerosos. Al sentarnos a conversar advertimos que uno de esos insectos afectos al azúcar no iba a dejarnos disfrutar de la conversación ni de los panes. Procuré hacer caso omiso, pero lo latoso de su presencia me llevó a tomar cartas en el asunto. Prevenido como siempre, mi papá tenía un matamoscas de plástico sobre la mesa. Hasta yo me sorprendí con qué convicción y efectividad la aniquilé de un zarpazo. En menos de 24 horas otra reemplazaría su vocación latosa, pero al menos esa, y por ese día, no tendría éxito.
La mosca es un animal pequeño y molesto, difícil de atrapar por su forma tan desordenada de moverse. No importa si estamos en la sierra o en el mar, en el desierto o en la selva, en el frío o en el calor, en el hotel cinco estrellas o en la casa de campaña; en el invierno o en el verano, en la mañana o en la noche. Está en todas partes y en todo tiempo. En todas partes hay moscas. Convivimos con ellas y hasta nos acostumbramos porque sabemos que no las podemos erradicar, sino apenas controlar las molestias que nos causan.
Debido a su repugnancia, cualquiera de nosotros estaría dispuesto a tirar toda una olla de consomé de pollo si tan solo una de ellas cayera muerta: “La mejor sopa se echa a perder si le cae una mosca. La menor tontería echa a perder tu fama de sabio.” (Eclesiastés 10:1 TLA)
La mosca representa para el sabio Salomón “una pequeña tontería”, eso a lo que muchas veces no le damos demasiada importancia, pero que tiene el potencial de “echar a perder” algo tan valioso como una relación, una oportunidad o una reputación. A las moscas no se les “hospeda”, más bien, se las “tolera”. Como todo lo malo que se “tolera”, tarde o temprano cobra factura, y generalmente el costo es alto. Sirva este tiempo de fin de año para tomar la determinación de ya no tolerar esas malas actitudes y acciones o hasta omisiones; todas pequeñas, todas “tontas”, pero suficientemente poderosas para hacer daño. ¡Atrapa la mosca!