Tejamen sigue siendo tierra de grandes hombres, de grandes mexicanos, que desde la sencillez de su ser nos comparte un profundo testimonio en su quehacer. Felicidades a este pueblo y que Dios los colme siempre a todos sus habitantes de la abundancia de su bendición.
La propuesta legislativa pretende incluir a los productores de escasos recursos en las campañas sanitarias para proteger su sustento familiar y la economía del sector
Uno de los asentamientos prehispánicos que destacan en la geografía del estado de Durango es la localidad de Tejamen, dada su importancia histórica, cultural y económica desde sus orígenes. Enclavado este lugar al noroeste del estado de Durango, en el municipio más joven, Nuevo Ideal.
Tejamen se remonta a los principales asentamientos tepehuanos en la región, después de la colonia florece el lugar por el descubrimiento de los yacimientos minerales explotados por las familias españolas y la connatural afluencia de derrama económica que deja manifiesto el progreso del entorno.
Convirtiéndose así en el Real de Tejamen, dicha comunidad va fincando en el entretejer de su historia la grandeza de un pueblo fundante que entrelaza en su quehacer cotidiano la fuerza de la fe cristiana católica que ha dejado honda huella en la posteridad de esta comunidad.
Desde hace más de dos siglos, entre la bonanza que también dejó una historia de luces y sombras y la decadencia económica del Real de Tejamen, el común denominador que ha caracterizado a sus habitantes es la fuerza de una profunda tradición cristiana católica, que hoy por hoy redunda en un testimonio generoso, sencillo, pero muy significativo que se puede palpar en su fe católica, de un pueblo fiel que manifiesta con entereza su entrega y lealtad a su religión, ahora sintetizada en su fervor guadalupano.
Tejamen sigue significando para propios y extraños de esta comarca llanera el origen, la raíz, que da identidad a todo el valle, desde el municipio de Canatlán hasta Santiago Papasquiaro, que son el norte y el sur y por el oriente su influencia es hasta Coneto de Comonfort. Lo mágico de su historia, que es el telón donde ahora un sinnúmero de comunidades en torno a este punto han florecido.
Historia que deja la pátina de su presencia que marca profunda huella, específicamente cristiana, hasta el día de hoy y mayormente Guadalupana, misma que se traduce en una especie de uso y costumbre enriquecida con el estilo propio que carga de profundo predominio en los pueblos aledaños. Embellecedora actitud que dibuja un cristianismo sincero, transparente, radical. Un amor a la Virgen, especialmente en su advocación de Guadalupe, que por siglos ha sostenido la esperanza de este pueblo.
Cabe destacar, si contemplamos en panorámica estas coordenadas geográficas que muy cercano a este punto se encuentra otro pueblo de profunda raigambre cristiana, cuya historia se remonta al origen franciscano y posteriormente jesuita, me refiero a la comunidad de Tenerapa, lugar donde se destaca en sus orígenes la misión jesuita, donde, por cierto, fueron sacrificados varios sacerdotes y laicos que murieron martirizados; entre ellos el padre Hernando Santaren.
Es muy probable que, de la misión franciscana avecindada en este camino real, tierra adentro, fueron los primeros frailes franciscanos quienes llegaron a evangelizar a estas orillas del inmenso valle, entonces de Tejamen, ahora denominado de Nuevo Ideal. Su templo particularmente, nos muestra una bella enseñanza en el arte que lo conforma, principalmente se destaca el barroco sustantivamente austero, donde aflora la sencillez y la humildad franciscana.
En el marco de la importancia religiosa que tiene este lugar y fortaleciendo el principio de la continuidad pastoral que se inició hace casi 400 años, los habitantes del lugar celebraron con inmensa alegría, la instalación de un nuevo altar en el templo de Santa María de Guadalupe de Tejamen.
Dicho acontecimiento deja entrever la autóctona esencia de sus habitantes, cuya fe cristiana sigue siendo la arteria principal que alimenta el corazón de la fe y de la esperanza de este mágico pueblo. Sigue siendo la unidad, la alegría, la creatividad y la disposición de seguir creciendo, de seguir floreciendo, lo que hoy por hoy continúa empujando a los hombres y mujeres de Tejamen.
Dicho evento ha convocado a toda la región, mismo que nos indica hoy que Tejamen sigue siendo Tejamen, un punto de referencia no solo en la geografía, sino en la identidad religiosa, cultural, cívica que trasciende cualquier lugar. La religión, el templo, las instituciones de la Iglesia, son por mucho el gran referente que motiva a fortalecer la primera, la más grande y la primordial institución a saber, la familia.