elsoldedurango
Análisisjueves, 1 de junio de 2023

Malintzin: La historia de un enigma

Tomé fragmentos de manera literal que a mi consideración me significaron de gran importancia, sin demeritar en lo absoluto la importancia de los demás textos.

Cito: “En la historia de México, antes de que existiera como país, una mujer fue capaz de sobreponerse a dos universos dominados por hombres”.

Su inteligencia y su carácter le hicieron vencer obstáculos que parecían imposibles.

De esclava pasó a manejar el destino del hombre más poderoso de su mundo.

Con coraje se enfrentó a los hombres de tres culturas, a jefes y gobernantes de dos mundos, a dioses y emperadores inalcanzables y consiguió hacerse indispensable y admirada por todos.

Superando incontables dificultades, esta mujer supo estar a la altura de los más poderosos hombres de su tiempo sin otras armas que su inteligencia, su perspicacia y su carácter.

El tiempo, sin embargo, convirtió su historia en un enigma, muchos años después de muerta. en algo que nunca fue, una traidora a su gente.

Esa imagen equivocada convirtió su nombre en insulto, en adjetivo de traición y ultraje, eclipsando la figura de una mujer extraordinaria, maltratada y humillada por la historia.

Una nueva Malintzin surgía para servir a los intereses de un México independiente de España, una Malinche traidora. Los hechos reales, la historia de una gran mujer, desaparecieron bajo falsedades creadas por intereses políticos.

“Por eso yo digo que es una figura del futuro, un emblema del futuro, la Malinche.

Malintzin es la niña noble que perdió su libertad. Es la esclava que aprendió idiomas, la mujer que fue entregada como ofrenda de paz, la intérprete que se hizo valer con su inteligencia entre hombres extraños de más allá del mar.

Malintzin es el espíritu de superación. La determinación para alcanzar lo imposible. La inteligencia para ganarse el respeto del contrario. La capacidad de sufrimiento para llegar a la meta. Lejos de ser una traidora, Malintzin es, en definitiva, un ejemplo para todos.

A Malintzin la quisieron los indígenas. La utilizaron y escondieron los españoles. Y la odiaron y calumniaron los triunfadores de la independencia.

¡Hasta la próxima!

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias